¿Tanto cobras, tanto vales, tanto te sancionan?

Como habéis podido comprobar, esta semana ha sido un tanto floja en el número de artículos y la siguiente será del mismo perfil debido a que todos los editores de Pompeunomics somos estudiantes y como bien es sabido, antes es la obligación que la devoción, por ello os agradezco vuestra comprensión.

A lo que iba, estas últimas semanas han salido un par de noticias que me han llamado la atención y que considero que podía hacer un artículo apañado sobre el tema. Pablo Isla fue el directivo mejor pagado de España en 2011 con 20 millonesLa segunda la quiero separar y por un lado hablaremos de Lionel Messi y sus compañeros de profesión mientras que también analizaremos a Xosé Mourinho y sus colegas. Como comparativa utilizaré algunos datos de la administración pública. Efectivamente, hablaremos de salarios, valor añadido y para mí lo más importante, responsabilidad.

Empezaremos desde la base e iremos haciendo un recorrido hasta la cúspide de la pirámide en la toma de decisiones. Miremos la lista detallada de esta noticia. Pasta, mucha pasta. Habrá gente que la encontrará indecente, gente que dirá que la riqueza está muy mal repartida, no les falta razón pero vamos a pensar porqué cobran lo que cobran. Leo Messi, David Beckham, Cristiano Ronaldo, Samuel Eto’o y Wayne Rooney. Casi nada eh. Sueldos estratosféricos, pero vamos a buscar otro punto de vista. ¿Qué humano en toda la faz de la tierra hace lo que hace en un terreno de juego como lo hace Leo o Cristiano? Si hay alguno mejor y no lo ha dicho es para darle, no nos engañemos. Sigamos con algo tan simple como la oferta y la demanda más básica. ¿De verdad Beckham hace a su equipo campeón (con todo el pastizal que eso representa)? No os descubro nada si lo relacionamos a sus contratos publicitarios, es decir, este tío le hace ganar dinero a empresas poniendo su cara (o cuerpo). Me intentaré explicar mejor, todos compramos si vemos su cara, por lo tanto hay unos consumidores que valoran esa imagen.

Ahora viene cuando la matan. ¿Responsabilidad? Ninguna, o no nos acordamos de los Ronaldinho, Deco o incluso últimamente Coentrao y su cigarrillo. Si aceptamos que estos jugadores son elegidos por todo el dinero que generan (que lo generamos nosotros no nos olvidemos), debemos ser muy poco permisivos con ellos y así lo veo. Esta primera parte de la temporada el FCBarcelona se le notaba apático en campos con menos glamour que el Emirates o que el Allianz Arena, se decía mala suerte, pero aceptando sus salarios como algo “justo” también debe haber algún mecanismo que minimicen estas faltas de actitud ya sea utilizando salarios mixtos (parte fija + parte variable) o con un rígido código de sanciones. Si aceptamos el fútbol como el negocio mundial que es y lo profesionalizamos a tales niveles, los elementos sancionadores por falta de actitud o mala conducta deberían ser muy altos, debido a sus altos privilegios que considero que son totalmente merecidos.

El siguiente peldaño lo encontramos en la dirección de estos talentos. Ya sea con la noticia de Pablo Isla o en la de Xosé Mourinho, podemos ver que no siempre los cerebros están tan bien pagado como sus estrellas. Si vemos las cifras redondas, quizás para los mortales nos supone poca diferencia la distancia entre los 33 milloncejos de Messi a los 20 del Señor Isla o a los casi 15 del técnico luso, ya que ya cobran muchísimo y para qué más, pero quiero pensar que sí que tiene importancia. La gran diferencia que encuentro es la remuneración de cada uno de ellos. Quizás el fútbol todavía le queda mucho que aprender de la dirección empresarial y este ejemplo nos puede ayudar.

Pablo Isla “solo” cobra 4,3 millones fijos pero recibió 13,7 en acciones. ¿Sabéis que significa no? Este señor cobra una buena pasta no lo negaremos, pero lo más importante es ligar el rendimiento a la retribución. Si este señor lo hace mal (aparte de que lo echarán de su lugar de trabajo) o mejor dicho, no lo hace tan bien, su premio será mucho menor. En cambio, qué le pasa a Messi si no gana algo?

Un jugador que lo ha ganado casi todo este año y sus bonificaciones por objetivos se elevaron en la pasada campaña a 1,5 millones de euros (tras ganar la Liga, la Liga de Campeones y el Mundialito de Clubes), frente a los 700.000 euros que percibió Ronaldo, que se alzó con el título de la Copa del Rey. Es decir, mirémoslo con perspectiva, CR7 de fijo tiene 13 y Messi 10,5. ¿Estos bonus qué son comparado con los 13.7 que el señor Isla se tiene que trabajar? Sin duda estaremos más o menos de acuerdo en las cifras, lo único que quiero es que la lupa la pongamos en los porcentajes (no pensemos en los ingresos publicitarios ya que entonces entenderemos que era más listo Ljunberg que otro jugador de su calidad pero sin su imagen). Por un lado dinero garantizado con un mínimo riesgo, por otro, el directivo mejor pagado de toda España, tiene que generar la riqueza necesaria para pagarle esas cantidades.

Podríamos pensar que el mero hecho de tener a Messi, CR o Beckham en tu equipo ya te garantizan un mejor nivel de público, de contratos de televisión, Merchandising o mejoran tu posicionamiento de marca, pero lo que no podemos obviar es la mala señal que transmite un equipo (aka empresa) que no exige un alto rendimiento a cambio de unos altos premios. Mientras un jugador es joven y con ambición de ganarlo todo probablemente lo petará como lo ha estado haciendo el Barcelona (siempre hay excepciones como jugadores que sienten más o menos los colores) pero al final teniendo un buen salario fijo y sin demasiados problemas el jugador o el trabajador tenderá a actuar de forma oportunista y a minimizar su esfuerzo al nivel mínimo necesario, y eso le pasa a Messi, a Isla o a mi mismo, pero con una correcta política de remuneración podemos hacer que el señor Leo, Pablo o Àlex tengan los mismos intereses en que su empresa obtenga los mejores resultados para así cobrar su parte del éxito, nadie trabaja a cambio de nada.

Ahora viene cuando nos tiramos de los pelos, ya que los ejemplos son empresas privadas y a nosotros (si no les inyectan ayudas de esas que todos conocemos) ni nos va ni nos viene, qué pasa con los funcionarios de la cúspide de la toma de decisiones? Efectivamente, hablo de alcaldes, presidentes de CC.AA., ministros o presidentes del Gobierno.

No entraré en detalle para no extenderme demasiado, empezando por los 2 alcaldes de las ciudades más importantes del estado tenemos a Ana Botella con un fijo de 101.987€ anuales y a Xavier Trias con 109.939€ siendo el edil con mejor remuneración de nuestro país. Si miramos las Comunidades Autónomas, otra vez vemos que el homólogo catalán se llena mejor la butxaca con 144.030€ mientras que la señora Esperanza Aguirre recibe 89.643. Desconozco los variables ni dietas. Pero si incluimos ministros o jefe del ejecutivo tenemos que según los Presupuestos Generales del Estado de 2011, Mariano Rajoy cobra 78.185 euros como presidente. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, 73.486 euros y cada ministro, 68.981.

¿Tiene más importancia un buen político, un buen directivo, un buen futbolista o un buen entrenador? Cuando cualquier persona capacitada y competente se plantea entrar a la política tiene que ponderar mucho en su mente el componente caritativo ya que como vemos el dinero que reciben las personas que deben guiar un país son irrisorios y probablemente acabe destinando su atención a otros menesteres como futura colocación en según que empresa u otros incentivos monetarios.

Para acabar, quiero defender que aquellos que crean riqueza, tienen responsabilidades (controladores aéreos, médicos, etc.) y como consecuencia son difíciles de sustituir o encontrar recambio deben ser merecidamente remunerados utilizando en un alto número de ocasiones una política de salario variable para mantener y asegurar un incentivo por la faena bien hecha. Lo que este artículo pretende presentar no son los salarios o cifras que mueve el mundo del fútbol, ni tampoco la suerte que tiene el señor de Inditex con el buen premio que ha obtenido.

Quiero que pensemos qué responsabilidades tienen ellos ya que quizás un directivo o un entrenador se les destituye muy rápidamente, pero un político tiene muy poco incentivo hacer una buena tarea, solo tienen el incentivo a acceder al cargo para asegurarse unos privilegios que no requieren un mínimo de resultados (véase crecimiento del país, endeudamiento del Estado, valoración de la ciudadanía…).

Por ello mientras sigan habiendo grandes salarios en todos los lados menos en lo público, aquellos que sean los mejores de sus ámbitos seguirán en la empresa privada, y lo más preocupante, aquellos incompetentes que sepan hacer un buen uso de la demagogia o del engaño electoral seguirán chupando de las arcas públicas un sueldo mucho más bajo del que reclamo para ellos, pero llevando a este país a situaciones tan disparatadas como las últimas guerras de Aznar o la actuación tan sibilina del señor Zapatero con la crisis económica.

Y el último punto os lo dejo a vosotros, qué pasa si un empresario (no penséis en grandes fortunas) hace una gestión negligente? Y si la hace un presidente o alcalde llevando su país a la quiebra, endeudándose más de lo que lo haría con su dinero y malgastando recursos ? La diferencia principal está en sus salarios, pero la que a mí más me importa son las consecuencias de una paupérrima gestión, de momento, no hay castigo previsto, y no hablo de actos delictivos, hablo de resultados.

VALOR AÑADIDO +ALTO SALARIO = ALTA RESPONSABILIDAD

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