¡Sigamos con más parches!

Eso es lo que cada vez que escucho o leo las noticias me viene a la cabeza, que si Europa inyectará liquidez vía Eurobonos, que si Europa quizás haga una integración bancaria, que si Europa puede encaminarse a la unión fiscal… Que si ná más. Ya está bien de seguir mirando por encima de los pirineos pidiendo al vecino un poquito de sal cuando nuestro asado de pavo en realidad es un gato con plumas. Seamos serios y responsables.

Pensemos qué es realmente Europa. Podríamos definirla como una unión comercial, económica e incluso social de un cierto número de países en busca de un bien común, por decir algo. Siendo más quisquillosos podemos decir que hay unos países que tiran del resto, llámese Alemania, Austria, Francia, Dinamarca o Países Nórdicos echando una mano a esos rezagados de la clase como lo son Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, Chipre, Rumanía, y si, España. Nada nuevo hasta el momento, seguro que tantos unos como otros salen ganando de manera directa o indirectamente.

A mi esta historia me suena a algo. ¿Qué es España? Para algunos es y será una, grande y libre que todavía conserva reputación internacional y un aire de imperio que más querría Inglaterra para ella. En cambio, muchos pensamos que somos un Estado postizo, en el cual viven muchas realidades diversas, con diferentes costumbres y mentalidades. Cuando se creó el Estado autonómico a nuestros antepasados se les llenó la boca proclamando las bondades de un sistema igualitario, solidario y justo (gran miedo a perder debido a la mentalidad adquirida por la dictadura, en lugar de centrarse en ganar y prosperar). Se les olvidó un adjetivo, mediocre.

Que se manifieste quien quiera seguir manteniendo el sistema actual que tenemos en este Estado. Vamos a analizarlo, y tomaremos una premisa que haga justicia a todos por igual y es la de nadie trabaja a no ser que lo necesite. Como muchos sabéis, este status quo es sencillo de mantener cuando hay unos menos capacitados que reciben el excedente que ha trabajado otros más posibilitados. No hace falta que os siga contando el rollo del sur, del pacto fiscal o de las miserias que acabaremos pasando todos e incluso, cambiarnos los roles. Los pobres siguen manteniendo sus subsidios y los que teóricamente eran los ricos, sufren para cumplir con sus propios compromisos. Esto es un claro ejemplo de un sistema de incentivos viciado y perverso en el que un reparto caritativo lleva a conductas oportunistas. No critico a los individuos, critico a los gobiernos que lo establecieron y lo mantienen.

Todos sabemos las miserias de donde vienen, de un abandono escolar preocupante, de una industria poco especializada, un rígido mercado laboral, un tejido (a mi parecer) excesivamente dependiente de las PYMEs u otros factores que podríamos mencionar. En lugar de arreglar nuestras deficiencias estructurales, intentamos diluirlas entre todos las comunidades. Lo dicho, barrer y esconder la mierda bajo el sofá. Y no tenemos suficiente con esto, queremos que Europa nos eche un cable y se coma una parte de nuestro marrón, así por nuestro arte patrio.

Volvamos a la problemática de estos días, el gobierno que llevaba un discurso muy alemán ha virado 180º y ahora estamos viendo la imagen más radical del europeísmo low-cost que proclamaba el presidente francés Hollande, muy calladito estos días ya que ahora su país no pilla cacho en los mercados, pidiendo Eurobonos, repartir lo que tenemos y querernos como hemos hecho en España, no está nada mal.

No critico que haya Unión Europea, al contrario, puede ser extremadamente provechoso para todos pero jamás a medias. O somos los Estados Unidos de Europa o somos un engendro a medias entre federalismo y autonomismo que a ratos nos dan dinero, a ratos lo damos nosotros y si no que pague el alemán que vive en Baviera, no está mal no?

Entonces viene la siguiente reflexión clara y directa, aligual un español recibe órdenes de un francés. Aligual un francés recibe órdenes de un belga. Aligual (el país que queráis) recibe órdenes de (el país que queráis). Es decir nadie renunciaría a su soberanía estatal, entonces para qué votamos al presidente del gobierno? La solución que le veo es una integración total, pero seríamos una copia mal hecha de EEUU y demasiado heterogénea para funcionar todos en una misma dirección, y más allá del patriotismo, no todos los Estados crecen y funcionan al mismo ritmo, económicamente me parece forzado como ha sido el Euro y el famoso redondeo para España (también han habido ventajas, financiamiento público y privado más barato).

No sé qué pasará, si todo seguirá igual o si iremos hacia una plena integración europeísta. La primera la considero poco acertada ya que hay que pulir defectos de la Eurozona y la Unión Europea. La segunda la antojo complicada aunque sería la solución ideal, ya que con unos incentivos alineados saldríamos beneficiados (o perjudicados como el caso de la unión autonómica española).

Lo que espero y deseo, es que no vayamos hacia atrás y quedemos fuera de la Eurozona por incompetentes, tramposos o mentirosos, y si debemos hacer esfuerzos no debemos hacernos los locos (otra cosa es cómo se están haciendo: Tarde, mal y cortos).

No estamos, ni hemos estado haciendo méritos para ser considerados un país serio y competitivo, nos cerrarán el grifo de la financiación externa y entonces veremos lo divertido que es jugar a ser Argentina. Esperemos que reaccionen, no los otros, sino los de aquí.

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