¿Reducir el déficit?

Este año diversos países europeos se enfrentarán otra vez al reto de reducir sus déficits fiscales, aunque esta vez con la dificultad añadida de no dañar el débil crecimiento que experimenta la zona euro, y más en un año electoral clave.

Hasta ahora, la mayoría del ajuste ha recaído en aumentos impositivos, en lugar de contracciones en el gasto público. Esto puede parecer un detalle sin importancia aunque, de acuerdo con la investigación realizada hasta ahora no lo es. Las diferentes investigaciones concluyen que un aumento de los impuestos produce un descenso significativo del PIB, mientras que los ajustes vía gasto tienen un impacto mucho menor en la riqueza nacional (ver gráfico).

Este hecho nos ayuda a explicar por qué los países de la Eurozona han sufrido tanto el impacto de la reducción de los déficits fiscales. Este daño podría haberse suavizado si el Banco Central Europeo (BCE) hubiese aplicado paralelamente medidas de carácter expansivo. Sin embargo, desde 2009 (cuando empezó la política de ajustes fiscales) los tipos de interés en la zona euro se mantuvieron constantes en el 1% e incluso aumentaron en 2011. Esta política llevada a cabo por el entonces presidente del BCE Jean-Claude Trichet ya fue entonces duramente criticada por ser un estorbo a la recuperación económica que entonces se iniciaba. Esto nos ayuda a explicar por qué el crecimiento de la zona euro fue negativo entre 2011 y 2013 ya que la subida de tipos daño la inversión y, en consecuencia, la creación de nuevos puestos de trabajo necesarios para despegar económicamente. Solo cuando los tipos de interés empezaron a bajar en 2012 gracias a las medidas de Draghi destinadas a mejorar la actividad económica y así rebajar la presión que los inversores ejercían sobre los bonos periféricos, el crecimiento se recuperó (aunque débilmente).

Debido al impacto negativo de las políticas de constricción presupuestaria sobre el crecimiento de la Eurozona, diversas voces sugieren que se debería esperar a que el crecimiento fuese más robusto para empezar a reducir los déficits, ya que en una fase expansiva los ajustes tendrán un impacto menor. Sin embargo, de acuerdo con un reciente paper de Alesina et al. (2016) donde se mide el impacto de reducir déficits según la fase económica (expansionaria/recesionaria) y las herramientas usadas (aumentar impuestos/reducir el gasto público) encuentran que el impacto de una reducción fiscal es el mismo sin importar la fase económica en la que nos encontremos. Es decir, el impacto de los multiplicadores no sería tan importante como se creía. Por tanto, en lugar de preocuparnos por el cuándo, deberíamos preocuparnos por el cómo, ya que esto sí tiene un impacto significativo.

Además, aunque la evidencia sugiere que reducir el gasto es una medida menos dolorosa que aumentar la presión impositiva, el qué se recorta (inversión, consumo público o transferencias) también parece ser importante, ya que en un paper del Fondo Monetario Internacional (FMI) titulado Will It Hurt? Macroeconomic Effects of Fiscal Consolidation donde los autores analizan los efectos de las consolidaciones fiscales, se dejan entrever ciertas diferencias (ver gráficos). Aunque estas no parecen ser significativas, la tendencia es una señal clara que requeriría una investigación más detallada al respecto ya que de ser cierto sería un gran avance sobre cómo actuar para rebajar los déficits.

Por tanto, dado que las consolidaciones fiscales van a continuar y que ya llevamos sufriendo un largo periodo de bajo crecimiento, sería interesante aplicar los hallazgos realizados por la academia; así como estudiar el impacto de otras medidas que ayuden a lograr una reducción del déficit sin sacrificar crecimiento ni castigar a la ciudadanía en un contexto donde los tipos de interés son de escasa ayuda y la incertidumbre tiñe las perspectivas económicas. 

REFERENCIAS:

Alesina et al. (2016). The “how” and the “when” in fiscal adjustments. VOXEU.org

Daniel Leigh (team leader), Pete Devries, Charles Freedman, Jaime Guajardo, Douglas Laxton, and Andrea Pescatori (2010). Will It Hurt? Macroeconomic Effects of Fiscal Consolidation. World Economic Outlook (Ch. 3) IMF.

Firma este artículo Gabriel Bracons Font, graduado en Economía por la Universitat Pompeu Fabra y estudiante del Máster en Economía por la Barcelona Graduate School of Economics.

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