¿Qué es el Venture Capital?

Desde hace unos años, desgraciadamente solo desde que nos azotó la crisis financiera, se mira a la innovación y al emprendimiento empresarial como al “mesías” del crecimiento y la prosperidad. En efecto así es. Pero tan importante es que sepamos cómo incentivar el espíritu emprendedor de nuestros jóvenes (y no tan jóvenes) como que dotemos a nuestros queridos “científicos locos” con instrumentos de capital para que les salga a cuenta seguir invirtiendo madrugadas mirando por el microscopio.

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Aquí es donde entra el “Venture Capital” también conocido como Capital Riesgo, se trata de organizaciones financieras que toman participaciones temporales en el capital de empresas no cotizadas en sus fases más tempranas. Digamos que son las encargadas de dar el “empujoncito” a empresas que están naciendo. Probablemente os preguntéis… ¿Qué incentivos podría tener alguien en confiar capital a cuatro ecuaciones escritas todavía en la carpeta de la facultad que muestran, por ejemplo, que hay una manera más rápida, segura e indolora de inyectar insulina a diabéticos? Pues bien, sabemos que estamos delante de un proyecto con mucho riesgo, pero como tal, ese riesgo podría estar recompensado con un retorno estratosférico. Lo que tratan de hacer los fondos de Capital Riesgo es, después de un buen análisis y selección de proyectos, diversifican el capital en varias inversiones de forma que si el 80% del capital se pierde éste se pueda recuperar o incluso doblar con la ganancia generada por el 20% restante.

VCIIPero también existe otro incentivo, y es que la aportación de capital de los fondos en empresas de nueva creación generalmente se traduce en poder tener derecho a voto en los consejos de administración. Esto significa, principalmente, que además de poder ganar tu parte si la cosa sale bien también puedes aportar tu visión operativa, financiera o estratégica al negocio con el objetivo de maximizar su valor. Es también muy importante que no se confunda el “Venture Capital” con el “Private Equity” siendo el último, generalmente, la participación temporal en el capital de empresas ya consolidadas.

Es importante ver también el posible papel que puede jugar el capital riesgo en economías con sectores financieros poco desarrollados. Un buen ejemplo serían los países caribeños en los que los fondos de capital riesgo son una de las principales fuentes de financiación ya no para proyectos puramente innovadores sino para cualquier PyME. Esto hace que la actividad de dichos fondos estimule la cultura emprendedora, cree trabajos y mejore el gobierno corporativo y los estándares de contabilidad de las empresas.

Finalmente vamos a dejar de un lado la teoría y vamos a bajar a la realidad. ¿Es Cataluña un portento en capital riesgo? ¿Cómo estamos en comparación a España y la Unión Europea? Echemos un vistazo a los datos…

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Como podemos observar Cataluña apostó muy fuerte por el capital riesgo en momentos pre-crisis mientras que tal apuesta se vio sustancialmente reducida por la atronadora entrada de la recesión, aunque siempre por delante de la inversión realizada en España. Destaca el hecho de que tanto en época pre-crisis como en año de recesión España se encuentra muy lejos de la media UE-15 y por detrás siempre de Cataluña.

Visto esto me gustaría concluir con una reflexión. En la innovación y el emprendimiento está el afán, la poca aversión al riesgo y el ingenio del emprendedor, pero también, por otro lado, la facilidad de acceso al capital y los diferentes instrumentos de financiación. Ambos son complementarios, así que puede ser que no tengamos el espíritu emprendedor de EEUU pero tampoco contamos con los mismos instrumentos de capital. Ah, eso sí, talento, ganas, inteligencia e ingenio nos sobran.

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