Plan E: “A largo plazo todos muertos” J.M Keynes

Recortes, austeridad, déficit, políticas contractivas…¿han sido siempre estos términos el leivmotiv de la prensa económica?. Por suerte no. Aunque cueste de creer hubo un tiempo en que España y muchos otros países europeos optaron por la tradicional política expansiva keynesiana en la que el gasto público (en jerga macroeconómica nuestra querida “G”) subía hasta las nubes y la presión fiscal era mucho menor. Básicamente se siguieron políticas económicas bajo las directrices de Mr. John Maynard Keynes: ante una demanda agregada muy debilitada por un bajo consumo privado y una baja inversión privada el Estado debe actuar como principal estímulo de ésta. En realidad no es necesario mirar muy atrás para encontrarnos con políticas fiscales expansivas en España, el último antecedente fue el famoso Plan E (Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo). ¿Qué es el Plan E?. ¿Fue realmente eficiente?. ¡Vamos a discutirlo!.

El Plan E fue un “paquete” de reformas de carácter expansivo que fue implementado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en enero del 2009. El Plan de estimulo estuvo dividido en un primer plan valorado en 50.000 millones de euros (implementado el  1 de enero del 2009) y un segundo plan valorado en 5.000 millones de euros (implementado el 1 de enero del 2010). El objetivo de dicho plan fue, como suele ser con todas las políticas expansivas, aumentar el gasto público con el objetivo “animar” a una demanda agregada muy debilitada por la crisis que seguimos padeciendo. Como es evidente si leemos macroeconómicamente entre líneas un segundo objetivo fue aumentar fuertemente el output del país para reducir la creciente y la por entonces ya alarmante tasa de paro que teníamos (17-18% aproximadamente). El plan consistía básicamente en que el Estado repartía los fondos a las diversas administraciones de cada Comunidad Autónoma y éstas los repartían entre los ayuntamientos que los pedían y que, en última instancia, eran los encargados de asignar el destino de la inversión pública.

¿Bonita la teoría, eh? Pasemos a la práctica. Vamos a formular las preguntas del millón: ¿Cómo se empleó esta ingente cantidad de dinero? Y en segundo lugar pero no menos importante, ¿funcionó?

Muchos de los lectores que estarán ahora leyendo este artículo tendrán el típico lugar de veraneo al que cariñosamente le atribuyen un curioso adjetivo posesivo llamándolo “mi pueblo” y que generalmente suele ser el pueblo natal de uno de nuestros padres. Pues bien, el Plan E fue básicamente un “Plan Renove” de nuestro lugar de veraneo. Me explico. Dicho plan se dedicó en gran mayoría a repavimentar nuestros pueblos, cambiar el diseño de las farolas por alguno más vanguardista sin dejar de lado la esencia rural que debía tener el alumbrado y construir magníficos campos de pádel en municipios donde el 90% de la población supera los 70 años de edad.

La consigna del Gobierno de Zapatero fue clara gastar, gastar y… ah sí, ¡gastar!. El Gobierno, víctima del tristemente habitual cortoplacismo político, optó por apostar todo lo que le quedaba en una descomunal política expansiva con el único objetivo de maquillar la creciente tasa de paro y retener la caída libre que experimentaba el PIB español por aquel entonces. En resumen fue un paquete de medidas hechas de forma totalmente express con el único objetivo de maquillar el corto plazo y evadir irresponsablemente las posibles consecuencias a medio y largo plazo. Así que, como todos sabéis, en el medio plazo nos hayamos y es evidente la ausencia de éxito del plan, es más, fue el propio Plan E uno de los principales factores que nos empujó al borde de la espiral de deuda soberana en la que nos encontramos. Parece ser que el Gobierno de Zapatero se tomó al pie de la letra la famosa frase pronunciada por Keynes “A largo plazo todos estaremos muertos”.

Es exactamente ahora cuando toca lanzar la pregunta que lograría crear el silencio más profundo en cualquiera de los ideólogos de nuestro querido Plan E, ¿valió la pena?. En mi opinión no, ya que fue un plan mal diseñado que desembocó generalmente en obras locales que nos costaron el doble gracias a la comisión que se llevó algún constructor a las islas caimán o a cualquier otro placido paraíso fiscal. ¿Realmente valió la pena desembolsar 55.000 millones de euros para poder llegar a tener tasas de crecimiento del PIB irrisoriamente positivas durante tan solo un año? (como podéis ver en el gráfico de abajo extraído de una de las notas de prensa de la INE). No y rotundamente no. Un plan de estimulo que se olvidó del medio y largo plazo sin llegar a pensar en educación, universidades o I+D+i no merece mi aprobación. Además esto de querer maquillar la tasa de paro durante unos meses nos ha salido muy pero que muy caro ya que como todos sabéis España es ahora un blanco fácil en los mercados financieros y durante los últimos meses del 2011 ha estado pagando intereses “surrealistas” por su deuda.

Además hay que tener en cuenta que el Plan E solo ha tenido repercusión sobre el PIB del país a corto plazo ya que si echamos un vistazo a las previsiones de tasa de crecimiento de nuestro Producto Interior Bruto durante el 2012 podemos ver datos como: Banco de España prevé una caída del 1,5%, el FMI del 1,7%, el FUNCAS del 1,3% y el Centro de Estudios de Economía de Madrid del 2,1%. Por lo tanto se puede concluir que dadas las previsiones hechas y la propia tendencia a la baja que ya se observa en el gráfico actual el Plan E, a parte de una chapuza, es un ejemplo paradigmático del famoso dicho “Pan para hoy y hambre para mañana”.

0 thoughts on “Plan E: “A largo plazo todos muertos” J.M Keynes

  1. Bon article.

    Molts economistes s’han carregat a Keynes després dels resultats d’aquest Plan E, però no penso que hagi anat malament per la idea, sinó per l’execució. Potser fer una fiscal expansiva amb disminució de T hagués estat més eficient… però en la història no hi ha supòsits.

    pd: unes pistes de petanca haguessin tingut més èxit haha

    1. Molt cert, de fet la meva crítica està enfocada a l’execució del Plan E i no tant en la càrrega keynesiana que hi ha al darrere. Personalment penso que l’elecció expansiva va ser encertada ja que com pots veure al gràfic la “sangria” que s’estava donant amb el PIB era brutal (vam arribar a decreixer en un 4%). Molt interessant el contrafactual que proposes sobre la reducció de T, hi ha molts estudis que analitzen l’eficiència en termes de output a curt, a mig i a llarg d’una reducció de T o un aument de G o fins i tot una política mixta. Un dels que vaig trobar més interessants va ser un fet pel Sala i Martin on básicament es defensa que en algunes situacions és més eficient fer una reducció de T ja que d’aquesta manera és la propia gent la que decideix on s’inverteix el dèficit públic que es genera amb la política expansiva!.

  2. Sí, sí y sí Bernat. Muchos de esos economistas encima suelen ser los liberales de la escuela austriaca (yo no sé que pasa, que al parecer no ven más allá de esa visión libertaria xd). Y es algo que me saca de mis casillas más aún cuando el trabajo de Keynes fue muy lucido como para encasillarlo en un cutre plan cortoplacista de estimulo no-sostenible.

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