Noticia de Catalunya: nuevo Gobierno, nuevos impuestos, nuevos recortes.

En 1960, el historiador Jaume VicensVives publicó su obra cumbre, “Noticia de Catalunya”, su libro más emblemático, un texto de enorme éxito en el momento de su publicación.

“Noticia de Catalunya” -cabe apuntar que él escribió Catalunya con ñ, por exigencias del guión político- es un examen luminoso, clarividente, de los más peculiares rasgos de la realidad catalana y de las enormes dificultades de encaje de Catalunya en España.

Han pasado más de 50 años y, como ha quedado comprobado en estos últimos meses, las dificultades de encaje siguen existiendo y todo parece indicar que están ahí para quedarse. Para quedarse o para desaparecer del todo y convertirse en cordiales normas de vecindad.

pacte gene masEn pacto que ha alcanzado CIU con ERC para garantizar la gobernabilidad de la Generalitat en esta legislatura estuvo en varios momentos a un tris de romperse. De hecho, se rompió. Y, tras dos días de nervios e intensa negociación, pudo recomponerse. El último punto en cerrarse, el de más agria discusión, el de ruptura y al final de salvación “in extremis”, fue el capitulo económico de los acuerdos, el titulado “Por una política económica y presupuestaria para la transición nacional”. ¿La razón? La oposición frontal de Unió Democrática a las medidas que incluye ese capítulo, unas objeciones y críticas que hacen intuir que Unió será, sin duda, el tercer actor de este nuevo gobierno tripartito de Catalunya.

¿Tan difíciles de asumir eran esas medidas? ¿En qué consisten esos puntos que a punto estuvieron de romper el acuerdo? Pues bien, gracias a este pacto entre CIU y ERC, el nuevo Gobierno de la Generalitat prevé recaudar 1.000 millones de euros más este año 2013, con un aumento de la presión fiscal que afectará a los depositarios bancarios, los impuestos de las sucesiones y de Patrimonio, las centrales nucleares, las bebidas azucaradas y grandes centros comerciales.

Esta cifra, 1.000 millones, servirá para aligerar la carga que para las clases medias y bajas tendrán los 4.000 millones que deben recortarse a lo largo de 2013 para poder reducir el déficit de Catalunya hasta el 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB) al finalizar el próximo ejercicio.

Es decir, con esos impuestos y gravámenes se prevé recaudar 1.000 millones en todo el año 2013, pero todavía habrá que poner en marcha nuevos recortes  sociales para restar otros 3.000 millones de euros al presupuesto. Es todavía mucho, pero con esas medidas fiscales, el resultado será un 25% menos de recortes de los previstos a las clases populares.

Por ejemplo, ahora, los bancos y las cajas deberán pagar un impuesto en función de la gestión de los depósitos de los ahorradores de Catalunya. El nuevo Gobierno de la Generalitat prevé ingresar entre 400 y 600 millones de euros por este concepto. Prevé comenzar a recaudar la tasa esta misma semana y hacerlo con efecto retroactivo.

De esta forma, cuando el Gobierno central instaure de forma definitiva la tasa a tipo cero que ha anunciado e impida cobrarla a las autonomías, la Generalitat podrá reclamar compensaciones a la Administración Central, como lo harán otras comunidades que ya lo están aplicando.

Por otra parte, el impuesto de Sucesiones se aplicará para poder captar entre 150 y 200 millones de euros. Y el impuesto de Transmisiones Patrimoniales , que se paga en el momento de comprar viviendas de segunda mano, se adaptará al incremento del IVA del 10% que entra en vigor el 1 de enero y prevé modificarse para ingresar 100 millones de euros.

Asimismo, la distribución y generación de energía nuclear, que gestionan las compañías eléctricas en las centrales de Ascó y Vandellós, será gravada con un impuesto nuevo, por el que la Generalitat prevé ingresar otros 100 millones de euros.

El impuesto de Patrimonio (rentas de 500.000 euros anuales) se modificará para permitir al Gobierno de Catalunya ingresar 55 millones de euros. Y se crean dos nuevos impuestos: uno para las empresas operadoras de grandes superficies comerciales, para ingresar 25 millones de euros, y otro que pagarán las empresas que producen bebidas muy azucaradas, para ingresar unos 22 millones de euros.

Finalmente, la “euroviñeta” será un gravamen que tendrán que pagar los vehículos pesados de mercancías que atraviesan Catalunya por las vías de gran capacidad de titularidad catalana, mientras que en materia de vivienda se prevén medidas impositivas para incentivar la entrada en el mercado de alquiler de los pisos desocupados propiedad de sociedades mercantiles.

Con todas estas medidas, Catalunya se colocará a la cabeza del Estado en la liga de los impuestos de patrimonio, y en sucesiones y donaciones. En el impuesto de la renta de las personas físicas (IRPF), Catalunya no solo es la comunidad española con una fiscalidad más alta, sino también en el conjunto de Europa, a excepción de Suecia.

En Catalunya, los que más ganan pagan un 56%, porcentaje superior al 53,5% que se abona de media en España. En las principales economías europeas se paga un 47,5% en Alemania, un 49% en Francia y un 50% en el Reino Unido.

Si esta severa y larga crisis, junto a la activa colaboración necesaria del primero y del segundo tripartito, han conducido a Catalunya a esta grave situación que estamos viviendo, deberíamos confiar en que el tercer tripartito nos saque de ella con eficacia política y sensibilidad social. Y un primer paso para ello es que la carga de la crisis y su coste recaigan en el mayor número posible de agentes. Y no solo en los de siempre, que también.

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