Motivos para una quiebra

España es como aquel equipo de futbol triunfador, cargando a sus espaldas innumerables consecuciones, fruto de un vanagloriado trabajo que han llevado a cabo sus espléndidos jugadores. Todos ellos forman un grupo de trabajo que lustros atrás irradiaron como los que más dentro de la liga europea.

Sin embargo el tiempo hace y deshace todo lo que un equipo logró hacer en el pasado sin poderlo evitar y, desgraciadamente, demasiado tarde para precaver el infortunio.

 El conjunto, a causa de unas malas gestiones, cae en el pozo de la deuda con sus proveedores, se vuelve insolvente conduciendo el éxito pretérito a la grave situación del despido masivo de jugadores, lamentando, la junta directiva, la imposibilidad de hacer frente a los pagos de las retribuciones.  La embarazosa realidad sufrida por el equipo pone de manifiesto la desconfianza de todos sus patrocinadores quiénes vislumbran peligrar  su imagen y optan, en última instancia, por abandonar la colaboración con ese equipo que ya empezaba a no ser lo que era.

 Tanto en la economía real como en el futbol, todo sucede en cadena, muchos partidos acaban en derrota y por ulterior, los medios de comunicación acaban arrollando toda su reputación. La agonizante imagen que se está plasmando acaba por sembrar la desconfianza en todos los aficionados quiénes pierden la fe y dejan de ir al campo a ver ganar a su equipo.

No nos podemos engañar, la situación es crítica y extremadamente delicada, el equipo no muestra repuntes de crecimiento y está en el punto de mira de todos los demás equipos que juegan en esa liga.

 España está viviendo un presente parecido, dejando atrás un pasado glorioso levantado a base de ladrillos.

Nos encontramos en una tesitura peliaguda con una tasa de desempleo del 23,6%, la más alta de toda la U.E, un objetivo de déficit público inalcanzable sin deteriorar agudamente la situación de la ciudadanía yparece que el gobierno mira de soslayo el  estímulo al crecimiento del país. A todo esto, si le añadimos a este cóctel fatal la desconfianza del mercado en España, una prima de riesgo desorbitada y la calificación de la agencia Egan-Jones sobre la inminente quiebra de España obtenemos unas expectativas de futuro inmersas en la hecatombe.

 Así pues, ¿cuál es la receta para reanimar a un equipo que está en sus últimas en la UCI?

 Article per: Albert Palomar Crusells (Col·laborador)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *