London 2012… Crisis? What crisis?

Las calles y plazas de Londres son estos días un hervidero de gentes de todas las edades, razas y condición. En los restaurantes más  económicos y asequibles hay colas de jóvenes que se agolpan aguardando su turno para entrar; en los más caros, no hay mesa si no se reserva con una semana de antelación.

Los hoteles tienen prácticamente plena ocupación, tanto los de dos, tres o todas las estrellas del firmamento. No es tarea fácil encontrar un taxi libre, y cuando por fin consigues parar uno, mejor preparar bien la cartera y olvidar lo que te cuesta una carrera parecida en Barcelona o Madrid.

Parece que la crisis que nos azota en Europa no ha llegado a las Islas Británicas. Y pasear por el centro de Londres en estos momentos hace sentir más real e inquietante que nunca esa frase, tópico o leyenda, de cuando a principios del siglo pasado, a causa de la niebla, se suspendió la comunicación marítima por el Canal de la Mancha y la autoridad portuaria británica dijo, solemne, sobre nuestra Europa: “el continente ha quedado aislado”.
Éste es el sentimiento que transpira una ciudad que acaba de despedir un exitoso e histórico Wimbledon, en el que un británico ha llegado a la final por primera vez en 74 años -y la ha perdido-, y que cuenta uno a uno los pocos días que faltan para inaugurar los Juegos olímpicos  de Londres.

El impacto económico que supone organizar unos Juegos es indudable. Los ojos del mundo se vuelcan hacia la ciudad sede, los deportistas se convierten en los nuevos héroes de cada país y decenas de miles de personas visitan la ciudad. Algunos para asistir a las competiciones deportivas, otros solo para convivir con el acontecimiento y muchos para agasajar a sus invitados de empresa y hacer negocios alrededor del evento más mediático y universal de cuanto puedan imaginarse.

Las repercusiones económicas de Londres 2012, tanto en la ciudad como en el Reino Unido, son muy evidentes. Antes de dar comienzo los Juegos, se han creado ya más de 100.000 puestos de trabajo directos.

Las inversiones de la organización incluyen la construcción y mejoras de infraestructuras, transportes, logística, seguridad y difusión del acontecimiento. A ello debe sumarse el gasto que realizan los turistas, las nuevas inversiones no asociadas directamente a los Juegos y la nueva actividad comercial que se crea.

El presupuesto de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 supera los 9.000 millones de libras, cifra que es cuatro veces mayor que el presentado por Gran Bretaña en la licitación de 2005. A pesar de que los estudios de impacto económico son procedimientos bastante comunes y establecidos, sólo se conocerán cifras fiables y ajustadas meses después de la ceremonia de clausura.

Visa Europa publicó recientemente un informe, con un título bien ilustrativo, “Una oportunidad de oro, el impacto de los Juegos olímpicos y paraolímpicos de Londres”, en el que asegura que en el Reino Unido se inyectarán 6.000 millones de euros hasta 2015, sólo por el mayor gasto de los consumidores durante las Olimpiadas (que, como es sabido, es el periodo entre unos Juegos y los siguientes). Es decir, el pronóstico es de un estímulo económico sostenido, que viene a significar un 3,5% del crecimiento total (PIB) del Reino Unido entre 2013 y 2015.

En esta misma línea, London Partners considera que los Juegos de Londres serán un polo de atracción de alrededor de un millón de turistas más por año a la capital inglesa hasta el 2016.

CAMBIO DE CONDUCTA EN EL GASTO.

La mayoría de estudios coinciden además en una cuestión muy relevante: el incremento del gasto particular de cada visitante será del 18% sobre el mismo periodo sin celebración de los Juegos, tanto por la posición geográfica de Londres, muy ventajosa respecto a Europa y otros mercados internacionales, como por los altos costes propios de una visita a Londres.

E incluso hay más: el gasto a nivel interno se incrementará sustancialmente, por primera vez en un mercado anfitrión. Es decir, los británicos tendrán -están teniendo ya- un “cambio de conducta de gasto”, lo que cabe atribuir a su predisposición favorable y a su sentimiento de orgullo y bienestar al poder albergar unos Juegos Olímpicos para los que, por cierto, no partían como favoritos.

Londres cuenta con un plan integral de desarrollo que aspira a prolongar el “legado olímpico” para hacerlo más rentable. Al este de la capital inglesa se le llamaba hasta hace poco el “Londres marginal“, por estar excluido de los planes de los turistas, contar con zonas pobres, viejos edificios, astilleros en ruinas y un contaminado río Lea.

Pues bien, allí es donde se sitúa el Parque Olímpico, que incluye el Estadio Olímpico, el Centro Acuático y de Piscinas, y la Villa Olímpica. El proyecto incluye un centro comercial que alberga más de 300 tiendas y la renovación de todos los enlaces ferroviarios. En Londres lo describen como el nuevo parque urbano más grande de Europa.

La Villa Olímpica cuenta con viviendas para 17.000 atletas, restaurantes y clínicas. Y el Gobierno británico quiere seguir allí construyendo y entregando nuevas casas, y generando nuevos empleos, durante los próximos 25 años. Su propósito es que los Juegos no sólo den ahora beneficios económicos y prestigio al país, sino que sean un impulso para mejorar infraestructuras, potenciar la economía y revitalizar áreas de la ciudad, antes olvidadas.

Y, hasta ahora, lo están consiguiendo. En estos días previos a la inauguración de los Juegos, la triste y pesada niebla de Londres es más bien alegría y optimismo desbordado, y sus calles están repletas de “ciudadanos consumidores“, una especie que en el continente parece ahora mismo en vías de extinción.

Si los componentes del grupo británico Supertramp, contagiados por el entusiasmo, decidieran volver a tocar juntos, deberían dedicar a este Londres de 2012 su exitoso álbum de finales de los 70. Porque hoy, en Londres, Crisis? What crisis?

Pictures by Annabelle Huang.

0 thoughts on “London 2012… Crisis? What crisis?

  1. Hola Gina.
    Esta vivencia londinense que narras, es exactamente igual a la vivida en Barcelona 92.
    Tu juventud quizás te impide recordar aquellas fechas con la claridad que las recordamos algunos mas mayores. Optimismo desbordante, cambios de conducta en el gasto, nuevas infraestructuras en las zonas cutres de la ciudad ( no sabes lo que era el 22@ en aquella época), apertura comercial de BCN al mundo, etc.
    Luego vino el desastre. Crisis económica/laboral del 93/95, despidos y ERES, sindicatos poco abiertos, la gran deuda de Ayuntamiento y Generalitat a pagar por los de siempre, grandes empresas que marcharon a Madrid, corruptelas ocultas y destapadas hoy, etc., etc.
    La ciudad mejoró, sí, pero los cimientos económico-sociales siguieron iguales.
    Creo firmemente que las apuestas de futuro de una sociedad, siempre deben ir unidas a inversiones en sectores primarios y secundarios. El sector terciario es especulativo y a corto plazo

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