Lo que hay detrás de la Guerra de Divisas

Hoy en día nos asaltan noticias sobre una guerra de divisas y seguro que más de uno os habéis preguntado qué es y cuáles son sus causas y consecuencias. En este artículo intentaré resolver estas dudas de la manera más sencilla y dinámica posible.

La moneda es un buen indicador de fortaleza o debilidad de un país (o conjunto de ellos que tengan una moneda común) pero también es un buen indicador de la competitividad del mismo. Todos los países para poder comerciar entre sí necesitan intercambiar su moneda por la del otro y esto lo realizan en el mercado de divisas o Foreing Exchange Market (FOREX Market) siempre que la divisa sea flotante (no sujeta a un tipo de cambio fijo como el Chinese Yuan por ejemplo), de este modo la paridad que el mercado adjudique a un par de divisas será la relación de cambio que haya entre esas dos monedas. Todos los cambios de moneda se realizan en el mercado del FOREX provocados por consumidores corrientes como nosotros, países, bancos, empresas…etc.; si vamos a viajar y cambiamos moneda, si un banco o país compra bonos de otro país, si una empresa importa productos extranjeros…etc.

Guerra de Divisas

Siempre hemos tenido en mente que tener una divisa fuerte era algo positivo y reflejaba la fortaleza de un país, pero a la competitividad nunca le habíamos prestado demasiada atención. En verdad no hay mayor fortaleza que ser un país acreedor en lugar de deudor y para ello es necesario que las exportaciones sean mayores que las importaciones, dicho de otra manera, tener una balanza de pagos positiva. Enmarcándonos en este ambiente es fácil ver por dónde va el concepto de la guerra de divisas; donde antes existía una competición por una divisa fuerte, ahora existe una devaluación competitiva para permitir exportar, mejorar el empleo y reducir la deuda externa neta.

Con la pérdida de valor de una divisa un país se beneficia directamente de la reducción del precio relativo de sus productos respecto al extranjero, es fácil ver que si el EUR/USD pasa de valer 1.5000 a 2.0000 (depreciación del dólar o apreciación del euro ya que ahora con 1 euro nos dan 2 dólares) con el mismo euro podremos comprar más productos denominados en dólares. De esta manera con una depreciación de la divisa un país aumenta directamente las exportaciones. El problema reside en que, como sucede con las medidas proteccionistas, ésta es una forma de enriquecerse empobreciendo al vecino ya que las importaciones en Estados Unidos (en nuestro ejemplo) serían más caras por lo que importarían menos. Es un juego de suma cero donde las ganancias de unos son necesariamente pérdidas para otros porque al ser pares de divisas no podemos depreciar las dos, por lo que cabe esperar reacciones y represalias.

Pero la devaluación no es la “panacea” ya que también tiene inconvenientes como que lleva a la reducción del nivel de vida de los ciudadanos, dado que su poder adquisitivo es reducido tanto para comprar importaciones como cuando viaja al exterior. También puede aumentar la presión inflacionaria. Además puede volver más caros los pagos de intereses de deuda externa si esta se encuentra pactada en divisa extranjera, así como desincentivar a los inversores extranjeros. No obstante, cuando un país está sufriendo un alto desempleo o desea adoptar una política de crecimiento liderada por exportaciones, una tasa de intercambio baja es ventajosa.

Con tal de intervenir en los mercados y depreciar su moneda los Estados venden su propia moneda y compran otra divisa. Lo que principalmente hacen es bajar el tipo de interés, lo que provoca que menos inversores estén interesados en los bonos nacionales por lo que intercambiarán menos divisa extranjera por la nacional y así bajará el valor la divisa. También compran activos como bonos del gobierno denominados en otra divisa o realizan ruedas de prensa donde disuaden a especuladores que apuestan por el aumento futuro de la divisa.

Bono USA

Como hemos visto hasta ahora la depreciación de la moneda es un buen mecanismo para ganar competitividad y aumentar las exportaciones aunque tenga algunos inconvenientes. Parece sencillo pero los efectos de aumentar las exportaciones y disminuir las importaciones son complejos ya que afectan al desarrollo de un país directamente. Por ejemplo un aumento de las exportaciones se traduce directamente en una reducción del desempleo ya que para poder producir más se necesitan más trabajadores. También un aumento del precio de las importaciones potencia el consumo de productos nacionales lo que vuelve a reducir el empleo. De otra manera si ahora hay más gente empleada, éstos consumirán más lo que aumentará la demanda de productos y se producirá más, necesitando mano de obra nuevamente.

Trasladándonos a la actualidad y concretamente a la guerra de divisas lo que está sucediendo es que organismos monetarios como la Fed (ha gastado cerca de 1,7 billones de dólares en compra de bonos en 2013), el Banco de Japón o el Banco central de Inglarerra están priorizando el crecimiento y el empleo frente a su principal objetivo de controlar la inflación lo que está provocando una devaluación de sus divisas. Como hemos dicho anteriormente la devaluación de una divisa provoca automáticamente el fortalecimiento de su par, lo que no beneficia este segundo país. Una situación con un claro perdedor: el euro, cuya fortaleza supone un perjuicio para las exportaciones de la zona. Esta guerra de divisas junto a políticas fiscales contractivas, la imposibilidad de aplicar una política monetaria expansiva y el fortalecimiento del Euro son un lastre para la recuperación de la eurozona. El ministro de economía, Luis de Guindos, rechazó que realmente existiese una guerra de divisas pero afirmó que en caso de que existiese supondría una amenaza para la recuperación ya que suele ser la antesala a una guerra comercial y movimientos proteccionistas.

Como podemos comprobar en los gráficos siguientes el Euro se ha apreciado frente a los pares más importantes. Otra cosa que se observa es que por ejemplo el Euro se ha apreciado frente al Yen un 28% aproximadamente desde julio de 2012 y el Dólar un 20% lo que demuestra que la Fed ha controlado la apreciación de su divisa.

Graficos Guerra de Divisas

También me gustaría poner un párrafo que he encontrado en el periódico electrónico “eldiariodecastilla.es” ya que la considero una gran reflexión:

“Sea cual fuere su origen, el potencial destructivo de una guerra de divisas es muy elevado, por lo que deben ponerse todos los medios posibles para atajar esta perversa dinámica antes de que quede fuera de control. Se precisa de mayor cooperación y coordinación internacional, algo difícil de lograr cuando las dificultades domésticas apremian a los gobiernos a priorizar objetivos particulares en detrimento de metas comunes. Pero es mucho lo que hay en juego. Como la historia de la Gran Depresión demostró, las políticas de empobrecimiento del vecino conducen inexorablemente a la lógica del ojo por ojo, diente por diente. Y de ahí todos salimos perdedores.”

Y finalmente, como resume el responsable de divisas de Schroders, Clive Dennis: “Los políticos se están poniendo nerviosos por su supervivencia. Las opciones fiscales y monetarias se han ido explotando y la táctica de empobrecer al vecino se muestra como la única opción disponible. Esto está provocando guerras comerciales, proteccionismo y la devaluación de las divisas, aunque a nadie le gustan estos términos. Por ello las llamamos guerras de divisas”.

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