Las desigualdades interregionales en España y las consecuencias de evitarlas

El debate sobre las diferencias regionales resulta controvertido. Y no sólo eso, sino también manipulable e interesado. Es por eso que he creído que podría ser enriquecedor analizar de forma detallada las soluciones propuestas para estas diferencias y las consecuencias derivadas de dichas propuestas.

En primer lugar, es importante entender que los movimientos de divergencia-convergencia entre regiones españolas ha seguido la trayectoria de U invertida que ya anunció el economista norteamericano J.G. Williamson en 1965. Según su teoría, las disparidades regionales aumentan en las primeras fases de desarrollo, disminuyendo una vez se ha superado un cierto nivel de dicho desarrollo, hecho estrechamente relacionado con el proceso de urbanización de una sociedad. Así, y teniendo en cuenta que España no llegó a la tercera y última fase de industrialización hasta prácticamente los años 60, se puede entender fácilmente que la mayor divergencia se produce durante el primer período del franquismo, mientras que actualmente estamos a niveles parecidos a los de principios del siglo XIX.

Además, algunos historiadores han dividido las regiones en tres: las de crecimiento rápido (Catalunya, Valencia, Madrid y País Vasco), las de crecimiento intermedio (Canarias, Murcia, Asturias, etc.) y finalmente las de crecimiento lento (Extremadura, Andalucía y las dos Castillas). Veamos en el siguiente gráfico las variaciones del PIB relativo —en relación a la media— con un ejemplo de cada uno de los grupos comentados.

La cuestión que me concierne es la siguiente; ¿a través de qué medios se ha producido la convergencia entre las zonas más ricas y más pobres desde los años 50 hasta la actualidad?

Pues han sido principalmente dos: las migraciones (1950-1975) y las transferencias interregionales (1990 en adelante). Las primeras tuvieron un efecto muy igualador en la renta per cápita y las segundas, junto con las ayudas de la UE a las zonas más agrícolas, han sustituido a las primeras como motor de convergencia.  Además, cabe añadir el decepcionante resultado de los diferentes Planes del Desarrollo (años 60 y 70) diseñados por el gobierno de Franco, que tenían como objetivo principal el reequilibrio territorial a través de incentivos a las empresas para que se instalaran en las regiones menos industrializadas.

El problema que se produce en la actualidad es: ¿Están todas las partes de acuerdo en cómo se debe llevar a cabo tal convergencia? Rotundamente no;  hay quienes están satisfechos, otros totalmente insatisfechos, y los últimos adoptan una posición intermedia. Y es que este es el mismo debate que el de la redistribución de la renta dentro de una sociedad: ¿debe o no alguien económicamente acomodado ayudar a aquél que tiene menos?, y en especial, ¿hasta qué punto debe hacerlo?

No parece que las migraciones vayan a ser un factor determinante a corto plazo, así que son las políticas públicas las que determinarán si el proceso de convergencia sigue o no y a qué velocidad. Es necesario pues, hablar de balanzas fiscales. Y es interesante contrastarlas con los datos de déficit/deuda pública que tienen las diferentes comunidades.

Sobre las balanzas, y aunque es criticable el hecho de que sólo se hayan publicado por parte del Gobierno Central una vez (en 2008), es cierto que son  un elemento singular a nivel mundial. Bajo mi punto de vista, una herramienta esencial para la transparencia y el derecho a la información, a la vez que muy útil a la hora de hacer políticas públicas en una dirección u otra. Pero es entonces cuando aparece un conflicto de intereses irreconciliable. Echemos un vistazo a los resultados de esas balanzas fiscales publicadas el año 2008.

Si bien hay diferentes métodos de cálculo, el de Carga-Beneficio y el de Flujo Monetario en especial, las conclusiones que se desprenden de ambos son las mismas.  De forma análoga a la establecida inicialmente, se pueden distinguir tres grupos: los que reciben mucho más de lo que dan, los que se mantienen en un cierto equilibrio y los que dan mucho más de lo que reciben. Y, casualmente, los grupos coinciden con los nombrados con anterioridad.

He aquí la solidaridad de la que muchos hablan. El concepto solidaridad es difícilmente rechazable, aunque bajo determinadas circunstancias pueda llevar a injusticia e inequidad.  Parece ser que las comunidades con mayor déficit fiscal tienen mayores problemas  para reducir su déficit público respecto al resto.  Esta cuestión en tiempos de crisis importa, y mucho. Veamos un gráfico ilustrativo

Este gráfico nos relaciona los saldos fiscales con las deudas públicas regionales. Como bien sabemos, aumentos en la deuda pública derivan de déficits públicos. Gráficamente, se puede apreciar de nuevo la división comentada. Aquellas zonas más productivas (Catalunya, Valencia y Balears) comparten características de elevadas deudas públicas y de saldos fiscales negativos (déficits fiscales); otras, menos productivas, lo tienen más fácil para controlar sus déficits presupuestarios y en consecuencia sus deudas públicas. Cabe especificar la excepción de Castilla-La Mancha, la de Madrid (ayudado por el efecto capitalidad) y la del País Vasco-Navarra (que tienen un régimen fiscal diferente, en forma de concierto económico).

¿Y qué nos encontramos ante dicha situación? Posiciones contrapuestas. Y poco rigor. Unos hinchan los números, otros emplean métodos de cálculo alejados de la realidad. Es por eso que creo necesario que, dada la magnitud del problema, sería muy positivo que sea una institución internacional imparcial (o más o menos imparcial) quien se encargue de elaborarlas anualmente. Ello debería ayudar a que se pueda solucionar la insatisfacción de unos y la avaricia de los otros.

Y es que la convergencia interregional ha sufrido una desaceleración durante los últimos 25 años, pero aun así causa estragos y opiniones de todo tipo. Ahora bien, nadie duda que a corto plazo no se solucionará el problema. Son políticos.

Gerard Valldeperes, estudiante de 2º de Administración y Dirección de Empresas en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

 1: Balanzas fiscales 2005; Fuente:  http://www.meh.es/Documentacion/Publico/GabineteMinistro/Varios/BalanzasFiscalesCCAA.pdf

 2: Gráfico; Fuente: Programa: 8 al dia (8TV) : http://www.8tv.cat/8aldia/videos/nino-becerra-analitza-linici-economic-del-2014/

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