Greg Smith, Goldman Sachs y la demagogia barata

¿Recordáis al gran revuelo mediático que tuvo la carta de Greg Smith en el NYT (14/3/2012)?. Aquella en que el ex director ejecutivo de Goldman dejó caer que el gigante financiero americano había perdido la cultura que lo había caracterizado desde su fundación en 1869 y que en muchas ocasiones los clientes eran tratados como simples marionetas. Pues bien, hoy me propongo compartir con vosotros mi particular punto de vista que se basa, simple y llanamente, en eliminar de dicha carta y opiniones generadas por ésta hasta el último ápice de demagogia barata. ¡Vamos allá!.

El primer paso en mi lucha anti-demagógica será  aclarar que, aunque en setiembre del 2008 GS recibió la autorización expresa de la FED para operar como banco comercial, la entidad es y siempre ha sido un banco de inversión. Con lo cual las pobres “marionetas” no son jubilados o gente de a pie (como ha pasado con el escándalo de las preferentes). Los supuestos títeres son en éste caso empresas. Con esto no quiero decir que una supuesta actuación oportunista por parte de Goldman sea menos reprobable si se trata de una empresa, pero es evidente que las grandes empresas que acuden a Goldman para gestionar su “Equity”, pedir consejo sobre M&A o gestionar salidas a bolsa tienen más capacidad para poder informarse sobre la calidad del asesoramiento que ofrece la entidad.

En segundo lugar quiero preguntarme cuál ha sido la causa por la cual las líneas escritas por G. Smith han tenido semejante “eco” mediático. Hay básicamente dos causas por las que la carta de Smith ha generado semejante estruendo mediático. En primer lugar, y como Gina nos contaba en su artículo, Goldman ha sufrido ataques directos a su reputación en los últimos años. Tenemos por ejemplo el escándalo con toques “conspiracionales” generado en 2008 cuando el Tesoro de Estados Unidos capitaneado por Henry Paulson decidió merendarse el “Too Big Too Fail” dejando caer a Lehman y posteriormente inyectando 10.000 millones de $ a partir del programa TARP a Goldman. Digo con toques “consipiracionales” ya que se especuló mucho con la inyección selectiva del tesoro a la entidad financiera ya que el mismo H.Paulson fue directivo de Goldman.  No debemos olvidar tampoco la brecha que abrió en la reputación del gigante americano el hecho de que inyectados los 10.000 millones del Tesoro estadounidense (es decir de los propios taxpayers americanos) los “bonus” de los altos cargos de la entidad, sospechosamente, se engordaron considerablemente. Finalmente también hicieron mucho daño todas las artimañas basadas en  “Swaps” y vacíos normativos que, aunque eran totalmente legales, no dejaron de ser artimañas que Goldman aconsejó para esconder mágicamente el déficit griego. En definitiva, si el nombre de Goldman Sachs produce tal estruendo mediático es indudablemente por su turbio pasado.

Pero no solo su maltrecha reputación es la que levanta tal polvareda mediática. Goldman Sachs se caracteriza por ser una entidad donde la confidencialidad es una de las normas imperativas más importantes. Todo el secretismo y la confidencialidad que rodean a Goldman provocan que sea extremadamente difícil oír la opinión o la experiencia de un insider de la entidad. Independientemente de la connotación positiva o negativa de la opinión, es prácticamente imposible. Es por eso que al tratarse de un hecho insólito tenga tal repercusión mediática.

En tercer lugar es importante recordar que Goldman es una entidad que aglutina a aproximadamente 33.000 trabajadores entre sus filas y, como cuentan Loyd C. Blankfein y Gary D. Cohn en el comunicado oficial que emitieron des de la entidad, no hemos de dejarnos engañar por el enorme estruendo mediático que ha generado la opinión de un solo trabajador del Banco. Llegados a éste punto me gustaría añadir que no deberíamos descartar que el señor Smith se sintiera frustrado en la entidad ya que nunca llegó a ascender más allá de su posición como director ejecutivo. Al fin y al cabo todos somos humanos y tenemos nuestras propias aspiraciones.

Por último y no menos importante me gustaría destacar que no deberíamos enmarcar la acusación de Greg Smith solo en las transacciones de la élite financiera. Me explico. Cuando Greg dice que los clientes frecuentemente son tratados como títeres yo entiendo que habla de una situación en que hay una clara asimetría informativa entre vendedor y comprador y el primero aprovecha su baza informativa para colocar al segundo el producto que más le conviene. ¿De verdad que esto no os suena familiar?. Desde el vendedor de coches usados que oculta información al cliente hasta el pescadero que te recomienda amablemente que te lleves la langosta que está fresquísima, cuando en realidad le interesa que te la lleves rápidamente porque si no se le pondrá “mala”. Hagamos la transacción con un hombre embutido en un traje Armani o con uno vestido de charcutero la situación tiene la misma problemática: asimetría informativa entre el cliente y el vendedor y divergencia de intereses entre ambos. Por lo tanto está claro que el cliente tiene la responsabilidad de evaluar la calidad del producto (ya sean bonos, futuros, acciones, lubinas, empanadillas o gorras del FCB). Además el cliente siempre puede recorrer a una segunda opinión, como hacen muchas grandes empresas contratando a dos auditorías o a dos bancas de inversión. En conclusión, el “muppet” (títere) indefenso y muy perjudicado que nos presenta Smith es falso. En realidad los clientes sí que son “muppets” pero en absoluto están indefensos, están muy bien armados y sobre todo cargados con la responsabilidad de luchar contra cualquier acto oportunista del vendedor.

Finalmente quiero añadir que es justamente en los últimos años cuando la acusación de G.Smith pierde más fuerza ya que el mercado del I-Banking ha pasado de ser un mercado pseudo-oligopolístico donde unos pocos gigantes financieros fijaban las famosas “Fees” a ser un mercado mucho más competitivo donde el cliente tiene el doble de poder que tenía hace unos años, todo esto gracias a la entrada en el mercado de enormes bancos comerciales americanos que se han pasado al campo del I-Banking.

0 thoughts on “Greg Smith, Goldman Sachs y la demagogia barata

  1. Bon article.
    Intentare ser molt breu amb la meva reflexio: si com a empresa no compleixes amb les exigencies del teu client estàs mort, ja siguis GS o la fruiteria del barri. So easy.

    PD:sempre queda el govern, però ja sabem que aquest juga al marge del mercat, per desgràcia.

  2. Brillant. Qui es fica a jugar amb valors, accions o productes que no entén és el seu problema. Al mateix temps enganyar amb el tema de les preferents o altres productes que no és per a professionals és un altre tema molt més vergonyós. El senyor Smith volia protagonisme i l’ha tingut. Un “Rastani II”.

  3. Desglosat com ho has fet i analitzant-ho des d’un punt neutral, tens tota la raó, tot ésser humà fa això per la seva naturalesa oportunista, ja sigui amb 10€, amb 500.000€ o amb 3 bilions, lògicament tindrà més ressò mediàtic com més diners estiguin en joc, pero molt bon punt de vista.

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