España perdió su apuesta

Últimamente estoy observando un gran revuelo entorno al mundo de las apuestas. Entre tanto debate sobre su regulación en España, he podido leer unas declaraciones sorprendentes. El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, señaló que las apuestas deportivas podrían significar una amenaza similar al doping. Está llegando a tales extremos, que los atletas británicos tienen que firmar un “código de conducta” en el que se indica cómo deben comportarse sus entrenadores o familiares ante el fraude en las apuestas. En Wall Street también han aprovechado para recordar a los agentes de Bolsa que están prohibidos los juegos de azar en los Estados Unidos. El NYSE, ha enviado un correo electrónico a todos los operadores que trabajan en aquel parqué para recordárselo.

En este artículo no voy a hablar de cómo ganar dinero con las apuestas, de empezar a apostar, ni de cuales son las claves para triunfar en este mundillo. Simplemente analizaré la situación que vive España actualmente y cuales han sido las consecuencias de su gestión hasta la fecha.

Hoy en día las apuestas deportivas están mucho más extendidas, ya no se depende de algún oscuro corredor que acepta el dinero a través del teléfono, puedes meterte en internet incluso a través del teléfono móvil y realizar tus selecciones. La industria ha evolucionado tanto, que es considerada una de las que más dinero mueve en el mundo detrás de la prostitución, drogas, armas… Solamente en España, el sector de juego online durante 2011 estima beneficios superiores a los 370 millones de euros, lo que ha supuesto un aumento cercano al 20% sobre 2010. Asimismo, la asociación considera que en 2012 el sector ingresará 500 millones de euros aproximadamente y, en 2014, podría superar los 800 millones de euros.

Viendo estos números, me planteo varias preguntas: ¿Dónde está el truco? ¿Cómo puede un negocio evolucionar de este modo? ¿Quién se beneficia de este incremento? Os diré quién no se beneficia de todas estas ganancias: el Estado. Actualmente en España se vive una situación de alegalidad en cuanto a las apuestas online, el sector está regulado, existe una ley al respecto, pero lo que aun tiene que entrar en vigor es el régimen sancionador de esta ley. Haciendo una comparación, es como si estuviera prohibido matar pero no existieran las penas por homicidio, entonces no se puede condenar al culpable. Al haber esta situación, las casas de apuestas operan desde lugares como las Antillas holandesas, Malta, Gibraltar, Reino Unido y Australia, donde existe una legislación más beligerante al respecto. En términos económicos, esto se traduce en un número que resume los ingresos del Estado: cero. Hacienda calcula que sobre los movimientos económicos en el sector durante los últimos ejercicios fiscales, aplicando el 18% del Impuesto sobre el Juego del cual ninguna de estas sociedades ha pagado ni un sólo céntimo, podría reclamar una cantidad que asciende al entorno de los 1.000 millones de euros (que ahora mismo vendrían bastante bien a las arcas). Al no tener que pagar estas cantidades, las casas de apuestas se dedicaban a complacer a sus clientes ofreciendo suculentos bonos por abrir una cuenta y un sinfín de ofertas diarias. También aprovechaban para realizar una inversión de marketing agresiva en diferentes formas de publicidad y patrocinios de los cuales tampoco se pagaba IVA. No es nada raro ver a equipos de fútbol con publicidad de este tipo en las camisetas, como el Real Madrid con “Bwin” por ejemplo. Se calcula que en 2011, las casas de apuestas invirtieron más de 90 millones de euros en publicidad. España vivía muy feliz con su monopolio de Loterías y Apuestas del Estado, mientras este negocio del que podrían haber sacado miles de millones en impuestos, incrementaba casi en un 70% sus usuarios cada año. 

Bono de bienvenida de “Miapuesta”

¿Qué pasa en otros países? En el Reino Unido, llevaron mucho mejor esta situación. Voy a poner un ejemplo práctico para explicar como funcionan allí. “William Hill” es una de las casa de apuestas más populares, pues bien, paseando por las calles de Londres puedes encontrarte con una de las 2.370 tienda que tienen repartidas entre Gran Bretaña e Irlanda. Además William Hill PLC se cotiza en la Bolsa de Valores de Londres, emplea a más de 15.000 personas en todo el mundo y reportó un ingreso neto alrededor de 1.07 mil millones de libras esterlinas en el 2010. Esto es lo que puede generar una casa de apuestas bien gestionada. ¿Podéis apreciar la diferencia? Mientras aquí nos sacamos de la manga una ley a toda prisa para intentar sacarles algo de dinero a las casas de apuestas, allí se beneficia a ambas partes abriendo tiendas, generando empleo y proporcionando ingresos derivados de los impuestos. Todos ganan.

La regulación que se está llevando a cabo en España está siendo tan mal gestionada, que ya ha obligado a cerrar varias casas de apuestas ante la imposibilidad de cumplir con las obligaciones que se les pedían. El Estado anunció que no podrían seguir operando sin licencia al final del año 2011, en vista de esta situación, muchas de ellas decidieron recoger los bártulos e irse a otro país o anunciar un cierre temporal (perjudicando al usuario). Finalmente, se estableció una prorroga de 6 meses para que pudieran poner las cosas en orden y pedir las licencias. Con la nueva ley, los usuarios estarán más protegidos, en el sentido de que todo estará regulado desde España. La Comisión Nacional del Juego será la entidad que tenga competencias sancionadoras, inspectoras y certificadoras, actuará como “guardián“. Pero no todo es tan bueno, hay empresas que no pueden competir con los gigantes del sector si ven reducido su margen de beneficios. Al tener que pagar impuestos, ya no podrán ofrecer los bonos que daban antes a sus usuarios sin dejar de ser competitivos con las cuotas, que eran la principal fuente de captación de clientes. Además, algunas empresas ya decidieron reducir costes en publicidad anticipándose a esta situación y dejaron sin sponsors a equipos de primera división como el Valencia (Unibet), el Sevilla (12BET), el Español (Interapuestas) y el Levante (Betvictor). Es posible que a algunas empresas no les salga a cuenta pedir la licencia y veamos reducido el número de casas en las que poder apostar.

 Publicidad de “Bwin” y “12Bet” en camisetas de la liga BBVA

Pero… ¿Podría ser peor? Si, podría ser mucho peor. Si se hubiera seguido el modelo francés, cobrando el impuesto sobre el volumen de apuesta y no sobre el beneficio como finalmente se ha decidido, las cuotas iban a caer en picado. Para los que no estéis familiarizados con las apuestas, un payout del 100% equivale a pagar por igual ambas partes, por ejemplo: Partido entre Nadal y Federer. Se pagaría a cuota 2 que cada uno de ellos gana, te doblarían tu apuesta en caso de acierto. ¿Qué pasa cuando el payout se reduce? Si en vez del 100% idílico, donde la casa de apuestas no tendría beneficio alguno, se ofrece el payout medio actual que ronda el 93%, las cuotas ofrecidas en un partido igualado serían de 1.85 cada jugador. De esta manera, la banca siempre gana y el usuario acertante se llevaría un 85% de beneficio sobre la cantidad invertida. ¿Dónde esta el problema? Las matemáticas no engañan, apostando a eventos con un 50% de posibilidades, a la larga aciertas la mitad. Un payout inferior al 100% es sinónimo de perdidas. En este sentido, imaginaros si llega a bajar del 90% como es el caso de Francia, es insostenible plantearse sacar beneficio a largo plazo en ese país. Esto afecta a los grandes jugadores, que tiene que emigrar a lugares como Londres para poder ejercer lo que en muchos países se considera una profesión.

Diferencia de cuotas entre la misma casa de apuestas en distinto país

Una vez explicada la situación actual del mercado del juego en España, seguramente os preguntéis varias cosas: ¿Realmente se puede ganar dinero apostando por internet? ¿Es verdad que las casas de apuestas regalan dinero a los nuevos usuarios? o la mejor de todas ¿Se puede vivir de esto? La respuesta a todas estas preguntas es la misma, si. Pero no voy a responderlas en este artículo, ya que se tienen que tocar muchos temas bastante complejos. Tanto es así que sólo el 2% de los usuarios que apuestan regularmente tienen beneficio a largo plazo. En España ya son más de medio millón las personas que apuestan a deportes online y esta cifra va creciendo cada año. El perfil general es de un chico joven entre 20-29 años que apuesta cantidades mínimas de 10 euros unas 5 veces al mes, así que ten cuidado, podrías ser el siguiente.

Julio Maldonado “Maldini” (imagen de Betfair)

Eloi Montes

1 thought on “España perdió su apuesta

  1. Quiero aclarar una cosa, ya que no es 100% cierta. Cuando digo que el estado ingresa 0, no es exactamente así, ya que si que se cobra en cada comunidad autónoma un % de las cantidades ganadas QUE SE DECLARAN , pero… cualquier persona que ingrese un mínimo de dinero sabe todos los trucos para evitar pagar un solo euro. En definitiva, nadie paga este impuesto que en teoría es de donde se saca dinero aquí en España. No retirar más de 3.000 eur de golpe (a partir de ahí, los bancos tienen que informar), no retirar cantidades iguales cada X tiempo (evitar que parezca un sueldo), usar varias tarjetas, monederos online… Hay 1000 formas para evitar pagar, yo he llegado a sacar cantidades superiores a los 3.000 al mes y no he tenido nunca problemas.

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