¿Es positivo un mercado laboral globalizado?

Empiezo este artículo sin saber qué título debo escoger. Tengo claro de qué quiero hablar: Mercado Laboral, Crisis, Jóvenes, Derechos, Experiencia Propia… Bueno hay un dicho en catalán que dice que el nom no fa la cosa, así que tiraremos millas a ver si le encontramos un título adecuado.

Empecemos, una de las cosas que siempre me ha sorprendido es la alta tasa de paro española con el resto de Europa, en el siguiente cuadro tenéis su evolución.

Eurozone Unemployment Rates

Pues si, el resultado era obvio, ganamos y como gusta hacer por tierras castizas, machacando al rival y haciendo notar quién es el mejor en este tema. Bromas aparte, no veo grandes diferencias en cuanto a la calidad de los trabajadores entre Portugal, Italia, Grecia e incluso me atrevería decir Francia (más adelante os desvelaré porqué). Veamos en el siguiente gráfico, cómo está la gente que debe entrar en el mercado laboral, los jóvenes.

European Youth Unemployment

¿Cómo lo ven? Esta vez tenemos a Grecia liderando la clasificación, pero no podía estar muy lejos España. Bien, estos dos gráficos me llevan a pensar que es difícil entrar a trabajar o encontrar un trabajo en España y quizás no siempre por falta de actividad económica. Lo que me permite introducir el tema de los derechos laborales y la dualidad laboral en este país.

Hemos tenido un sinfín de manifestaciones y de reivindicaciones relacionadas con la crisis y el desempleo y créanme, cuando les digo que he visto estudiantes de 20 años pedir más derechos, pedir más protección al trabajador e incluso apostar por modelos de funcionariado para cualquier empresa. Para mí, como personaje fuera del mercado laboral, me parece una aberración y les diré porqué a mi modesto parecer.

A primera vista puede parecer razonable que todos pidamos mejoras sociales, laborales y de cualquier tipo, cosa que me parece perfecto siempre y cuando el individuo genere o gane ese status que reclama. No hay peor contradicción que llevar más de dos años en paro y protestar en contra de un despido libre o en rebajar derechos a los componentes del sistema. Las posibilidades de entrada en el mercado aumentan cuando todos los trabajadores en activo pierden privilegios y obviamente, las de salida también convirtiendo el mercado laboral en un modelo flexible y dinámico en el que Alemania o EEUU ganan terreno a la vieja Europa. La calidad de un puesto de trabajo o sus condiciones laborales lo marca lo que se puede ofrecer a la empresa, sin importar ningún otro concepto que no sea tu solvencia o desarrollo personal, en otras palabras, si eres bueno tendrás un buen puesto de trabajo.

Sin duda, muchos veréis en esto un ansia por reducir derechos de los ciudadanos y se perderán en ello, lo acepto. Pensad (si alguna vez habéis estado parados) la de veces que habréis visto el típico trabajador (no tiene porqué ser funcionario) que hace su faena con desgana y os atiende mal, y pensaréis: Si no quiere el trabajo, ya lo haría yo gustosamente. Donde quiero ir es, que esta crisis no se puede convertir en una excusa para quitar y despojar de derechos a todo el mundo, me gustaría plantearla como una opción para reducir la dualidad y las grandes diferencias entre trabajadores cubiertos de por vida debido a las grandes indemnizaciones y trabajadores que no hacen más que recoger las migajas del resto. Obviamente, cuando todos los trabajadores pueden competir en igualdad de condiciones, obtendrán trabajo aquellos individuos o mejor formados o más adecuados para el puesto que la empresa requiere y probablemente no hará falta ni despedir ni reivindicar derechos postizos.

Podría seguir teorizando sobre qué merecen unos o qué merecen otros, obviamente sería deseable que todo lo mejor y en infinitas cantidades pero por desgracia no puede ser así. En la desigualdad (dentro de unos márgenes) se esconde un valioso incentivo al esfuerzo y a superarse. Los que hayan estudiado, probablemente no lo han hecho únicamente porque les guste el conocimiento adquirido, lo hacen para mejorar sus perspectivas económicas, obvio y merecido reconocimiento. Por lo tanto, considero que un país debe cubrir las necesidades de aquellos más desprotegidos siempre y cuando no puedan competir con igualdad de condiciones ya sean enfermedades u otros motivos. Resumiendo, el nivel de garantías sociales debería ser aquel que fuera autosostenible y que sus ciudadanos generaran, nada de ir pidiendo deuda al exterior para mantener unos derechos que aparte de ser ineficientes son totalmente injustos para el resto de los componentes del mercado laboral.

Mi corta experiencia me lleva a pensar que hay gente que sigue viviendo en los mundos de yupi o tienen la piel muy fina. He trabajado durante año y medio en total de cara al público y con salarios que no sobrepasaban los 6 euros la hora netos. Obviamente no me gustaba esa posición y es por ello que libremente uno decide si continua trabajando o se sigue formando. Obviamente hay muchos casos en los que uno debe pagarse los estudios y demás problemas, pero si uno no quiere pasarse el resto de su vida haciendo según qué, debe poner remedio a su situación para subir a un status en el que se siente cómodo o sea el deseado. (No penséis que hay trabajos más dignos que otros pero sí mejores que otros y es totalmente comprensible). Y para acabar, el tema de Francia lo respaldo con este verano haciendo 8 horas en un lugar en el cual acudían una alta cantidad de franceses y me atrevería a afirmar que sólo entre un 5%-10% en tres meses pudieron contestarme en inglés. España tiene un problema pero cuidado con Francia que sus derechos son aún mayores y no veo a sus trabajadores tan competitivos.

Parece que ahora todo el mundo deba ser competitivo y bueno en todo, y no es así, no es una obligación, pero cuando miras por el mundo te encuentras a tus compañeros de América, de Alemania, de UK, de Corea, de Australia por no hablar de los informáticos Indios o los Chinos en general… Cada uno elige dónde quiere estar, pero la globalización tiene sus pros y sus contras, y uno de ellos (clasificadlo como queráis) es el convertir el mundo en un amplio mercado laboral.

Ah! Por cierto, mi respuesta al título es un sí rotundo. Si no lo acabáis de ver claro, entiendo que no os iríais a otro país a trabajar ni queréis saber nada de un mundo mucho más conectado y avanzado.

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