Enxaneta

Todas las expectativas han sido sobradamente desbordadas.

Catalanes y catalanas se han unido finalmente para lanzarse, en la histórica Diada del 2012, a las calles de Barcelona para mostrar al mundo que algo ha cambiado. Aunque algunos sigan quitando hierro al asunto, menospreciando las más que legítimas demandas y tachándolas de incoherentes, fingiendo en efecto que no hay debate alguno, lo cierto es que no es sólo que el debate sí exista. Sino que, por primera vez en la Historia, es mucho más que eso.

Ayer, los telediarios de las cadenas de información más prestigiosas del mundo abrían con imágenes de la masiva reivindicación histórica con ambiente más que festivo. Sin embargo, en la televisión pública española, la noticia se catalogó de irrelevante, haciéndola aparecer por detrás de las elecciones de Holanda y otros tantos.

Los estados se separan, tranquila o violentamente. Es algo que ha pasado desde tiempos inmemoriales y que va a seguir pasando. Todo es posible y el futuro para Cataluña está más abierto que nunca. Pero lo que es evidente, es que los problemas políticos deben plasmarse en textos jurídicos y que un país pequeño que quiera ser fuerte debe tener el apoyo de la comunidad internacional.

Las personas que ayer salieron a la calle a reivindicar, fueron un ejemplo de civismo a ojos del mundo y tienen motivos para tener prisa. Saben que nunca se había estado tan cerca, que es ahora el momento. Es responsabilidad de todo el espectro político mover ficha. La política debe servir al pueblo y éste ha hablado de manera clara. Nada puede seguir igual a partir de ahora en ningún partido sea de la ideología que sea, todos deberán  acarrear con las consecuencias. Es lógico que a partir de ahora, cada grupo re-diseñe progresivamente su estrategia. Habrá que esperar qué planes de acción se ponen sobre la mesa y ello resulta alentador y muy, muy,  emocionante.

El Presidente Mas, muy consciente del papel que ha decidido asumir, con compromiso y responsabilidad, ya ha valorado la nueva situación con un discurso lleno de significado y significación, carente de ambigüedad alguna.

Hay algo que me preocupa y es el hecho de que la población, ante la situación de emergencia que se atraviesa, confunda democracia, libertad de expresión o soberanía con imprudencia o precipitación. Me asusta que se llegue a pensar que Cataluña puede hacer esto sola y excesivamente deprisa. Todo aquello que desea hacerse con maestría y corrección, como la preparación de unas buenas oposiciones o la construcción de un edificio, debe hacerse siguiendo un plan de ruta sólido, en el cual se visualicen todos los posibles escenarios y se prepare el terreno para cada uno de ellos. 

Conviene recordar que se vive una situación enormemente compleja y que Cataluña tiene problemas graves que no se pueden ignorar. En consecuencia, es de rotunda y aplastante lógica que por el momento Europa no quiera posicionarse de manera excesivamente arriesgada respecto a este tema teniendo en cuenta cómo está el patio. Toca seguir caminando hacia adelante, trabajando con más auto exigencia que nunca y siendo el país unido que se mostró al mundo el pasado día 11. Toca mirar a la autodeterminación   -de tú a tú- por primera vez en trescientos años sin que el objetivo impida distinguir el camino adecuado. Queremos ser un país educado, culto, orgulloso, moderno y tolerante.  Con capacidad para resistir, sin miedo de nada, sonrientes ante el futuro que escojamos.

Para que un estado sea independiente y ande totalmente solo y libre se necesitan instituciones y organismos competentes, capaces de gestionar y administrar el dinero de los ciudadanos. Son necesarios apoyos contundentes y aliados internacionales. Un estado debe tener mercados suficientes para exportar sus mercancías de calidad en las que posee una ventaja comparativa. También necesita gozar de la posibilidad de importar a un precio competitivo todo aquello en lo que la producción nacional no es suficientemente grande o eficiente, así como poseer una digna y segura capacidad de reacción militar ante cualquier conflicto que pudiera surgir

Cataluña independiente podría ser un Estado perfectamente potente e integrado en la comunidad europea. Aunque duela aceptarlo en algunos sectores de la sociedad castiza más dominante e influyente, eso es algo que se debe calificar como  razonable y crecientemente probable. Es cierto que no se trataría de nada inmediato, ya que si Cataluña dice adiós a España pasaría, automáticamente, a estar fuera de la UE.

No obstante,  los procesos formales de petición para entrar a formar parte estarían normalmente abiertos. España acabaría viéndose irremediablemente sin ninguna otra opción que votar a favor de la adhesión catalana en el hipotético caso de que los demás miembros la aprobaran. En el mundo de la política y la diplomacia los procesos de toma de decisiones son estrafalariamente complejos y largos, debiendo armonizar un enorme conflicto de intereses nacionales e internacionales en medio de un mar de presiones que le vienen a uno de todas partes. Por ello, el derecho a veto es algo a lo que se debe renunciar en numerosas ocasiones, de hecho, en la mayoría de ellas. Además, en última estancia, no formar parte de la UE no tendría que suponer ningún melodrama, atendiendo a los numerosos ejemplos de países estables y con economías potentes y competitivas que no forman parte del club europeo.

El castell humano, -guindilla en la manifestación del 11S2012- necesita fuertes cuerpos en las bases que hagan de crossa. Así,  sobre ellos la bella obra puede alzarse hasta que la enxaneta consigue, gracias a  su  esfuerzo y destreza, llegar a la cima y saludar tocando el ansiado cielo. De la misma manera, la independencia necesita enormes apoyos sobre los que permitirse ser una realidad. Cualquier otra forma más precipitada de actuar sería, no tengo ninguna duda, enormemente irresponsable.

No se puede perder el tiempo y hay que ser determinado y convincente en cada jugada, pero tampoco hay que caer en espejismos surrealistas y miopes. La próxima etapa aguarda cercana, se disputará en la Moncloa el próximo día 20, y lo que está en juego es la independencia económica.

“La paciencia es amarga, pero su fruto es dulce” JJ Rousseau

http://www.324.cat/video/4240970/Les-millors-imatges-duna-manifestacio-historica

0 thoughts on “Enxaneta

  1. Bona anàlisi.

    Crec que la fulla de ruta ideal la té l’Artur Mas al cap, però sovint (i aquest és un dels casos), el poble, la societat civil, va per davant dels líders polítics. A la independència li convé una mica més de cocció, però el més que segur NO de Rajoy el dia 20 accelerarà moltíssim els temps…

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