¿Debería preocuparnos Facebook? ¿Y Google? ¿Existe una nueva Tech-Bubble?

¿Quién dijo que el mejor amigo del hombre era el perro? ¡Sin duda es el ordenador! Empiezo fuerte, ¿eh? Si lo pensáis detenidamente la mayoría de vosotros/as habéis pasado, pasáis i pasareis gran parte de vuestra vida enganchados a nuestro íntimo amigo el PC. Admitámoslo aunque llevemos años usando Facebook el sonido de su chat o sus notificaciones nos siguen alegrando (o amargando) el día. De alguna manera hemos integrado a Google, YouTube, Twitter o Facebook en nuestras vidas. Y sinceramente, es imposible resistirse. ¿Se transmite la utilidad de estas nuevas empresas a las bolsas de todo el mundo? ¿Estamos delante de otra inmensa burbuja tecnológica como la PuntoCom del año 2000? Interesante aunque complicado tema. ¡Discutámoslo!

En primer lugar si queremos buscar rastro de una burbuja en la actualidad deberíamos saber qué es exactamente. En términos económicos y aplicando sobre el término una simplificación casi insultante, aunque por otra parte muy útil, una burbuja se da cuando una empresa tiene un valor de mercado superior al valor que debería tener. El lector/a se preguntará cual debería ser el dichoso “Valor que debería tener la empresa”, pues bien muy buena pregunta, de hecho existen asignaturas muy extensas sobre valoración de empresas que solo proporcionan al indefenso estudiante de ADE las herramientas básicas de valoración de empresas. Para simplificar, de nuevo casi insultantemente, vamos a considerar uno de los métodos de valoración de empresas más clásicos: el famoso “Cash-flow” o “Flujo de caja”. Lo que hacemos con el Cash-flow es sumar los beneficios presentes y futuros que genera i generará la empresa de forma que tengamos una aproximación de cuál debería ser el valor real de ésta.

¿Qué pasó realmente en el 2000 con la gran burbuja tecnológica? ¿Porqué el Nasdaq se sintió el Usain Bolt de los índices bursátiles? Una burbuja es la respuesta. Como hemos visto pudieron pasar dos cosas: por un lado podía ser que el valor de mercado de la empresa fuera estratosférico y por otro lado podía ser que el valor real de la empresa fuera ínfimo. En la famosa “Tech-Bubble” del 2000 el problema fue fundamentalmente el valor real de las empresas. Prácticamente no valían nada. La euforia que causó la llegada del esperado internet hizo pasar desapercibido el nefasto plan de negocio que tenían las empresas del sector. No había ingresos a la vista, solo euforia, euforia y más euforia. El caso paradigmático en España fue la compañía Terra que llegó a superar en capitalización bursátil al gigante Telefonica. Terra una compañía sin un plan de negocio sólido y con unos ingresos próximos a zero. Por lo tanto, y remitiéndome a la teoría económica explicada anteriormente, una empresa que genera i se espera que genere unos ingresos ínfimos y que además está valorada en cantidades estratosféricas es el ejemplo paradigmático de burbuja tecnológica.

¿Qué está pasando actualmente? ¿Deberíamos alarmarnos? Hoy por hoy el único factor que podría inducir a pensar en una posible “Tech-Bubble” seria el valor de mercado casi surrealista que tienen muchas de las empresas que operan en el epicentro del sector, hablamos obviamente de Facebook, Google, YouTube o Twitter. Pero la gravedad del asunto se ve claramente reducida por los fabulosos planes de negocio que desarrollan las empresas del sector asegurándose la entrada de ingentes cantidades de ingresos e inundando la lista Forbes de los nombres de sus jóvenes creadores i CEO’s. El ejemplo paradigmático en este caso sería el de Google que gracias al método de publicidad personalizada basada en la información que recoge hábilmente de nuestras búsquedas en su interfaz proporciona a cada persona publicidad sobre aquello que realmente le interesa.

Observamos una gran diferencia entre la situación del mercado pionero en tecnología del 2000 y el actual. Las empresas líderes, aunque presentan valores de mercados estratosféricos, desarrollan un modelo de negocio muy solvente. Esta es una de las principales razones por las que la situación es menos seria actualmente. Aunque realmente si la valoración de mercado sigue el mismo crecimiento exponencial que está teniendo en los últimos años la cosa puede ponerse fea. Para dar un poco de rigor estadístico al artículo echad un vistazo a ésta página web donde podéis observar el tamaño de la burbuja tecnológica en cada empresa. Si os fijáis bien Facebook por ejemplo está valorado en 37,5 veces más de lo que realmente vale, Skype 9,8 veces, Linkedin 45 veces y finalmente Groupon 32,8 veces.

¿Cuál es la opinión de los expertos al encontrarse con cifras de este calibre? Como siempre hay gran variedad de opinión, os transmitiré lo básico. Por un lado tenemos a los que piensan como Ignacio Cantos (director de renta variable de Atlas Capital) negando la existencia de una nueva “Tech-Bubble” y abogando por crear una nueva categoría en el sector con empresas de internet y de redes sociales donde sí sea posible valoraciones de mercado tan altas. Por otro lado tenemos a los que piensan como Jorge Lage (analista de CM Capital Markets) creen que puede estar gestándose una nueva burbuja en el sector y aseguran que lo que está pasando es algo parecido al juego de la silla: la  música está sonando, el mercado ve que estas empresas crecen, pero puede llegar el momento en el que se vea que tienen un valor excesivo, entonces la música dejará de sonar y el último se quedará sin silla. Una burbuja en toda regla vamos.

Como hemos visto hay variedad de opiniones. Lo que queda claro es que la situación actual es muy diferente a la vivida en 2000. ¿Qué pasará? El tiempo lo dirá, eso tenedlo por seguro.

0 thoughts on “¿Debería preocuparnos Facebook? ¿Y Google? ¿Existe una nueva Tech-Bubble?

  1. Facebook està a punt d’aconseguir un perfil de consum, patrons, interessos, personalitat etc etc per cada habitant del planeta. Oferir això a les empreses té un valor incalculable.

  2. Per a mi és molt perillós els valors massa inflats en empreses com facebook o linkedin, que, al capdavall, es corresponen amb un servei de xarxa social que, tard o d’hora, caura en desús.

    De fet, el boom de facebook sembla haver passat ja, i arribarà un moment en què, o sap interpretar quan i cap a on ha de fer el canvi, o morirà. Fixa’t en el messenger, per exemple. Quan va començar a explotar les vies publicitàries ja era massa tard.
    O friendster. N’hi ha més exemples, però justament ara no els trobo… en fi. Per cert, curiosa la referència a terra.es, una de les bombolles més grans que mai he vist… I amb capital públic implicat, si no m’equivoco.

  3. No veig tan clar que caigui en desús… Si se saben capitalitzar i reinventar bé, no té perquè. Un exemple clar de reinverntar-se com empresa és Google. De fet, Facebook va camí de desvancar funcionalment el que pretenia ser Google en els seus principis.

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