Bienvenidos al Mundo Real

Ayer a estas horas nos enterábamos que la agencia de calificación Standard&Poors había degradado la calidad de la deuda crediticia en diferentes grados a algunos países europeos de la periferia (Portugal, Italia, España…) y el que más impacto mediático y psicológico ha tenido, el toque de atención a Francia perdiendo su “AAA” (Calidad Excelente) a “AA+” (Calidad Notable Alto PERO con perspectivas negativas).

La calidad crediticia es de una forma sencilla, la probabilidad de que un país pague su deuda, por lo tanto, si un país presenta síntomas de mala gestión, indicadores económicos en un pobre estado ( 20% de desempleo, un Producto Interior Bruto en estancamiento constante o un déficit preocupante que aumente la deuda que el país ya tenía en un primer momento contraída) o otros motivos. Los inversores o países ajenos a la UE ( véase China o Brasil) desconfiarán de España ( por poner un ejemplo) y no querrán prestar su dinero a un mismo precio, es decir, los intereses de la deuda irán en aumento.

Todo esto resume las políticas de austeridad que se está llevando a cabo en los estados europeos, teniendo un ahorro nulo de épocas de bonanza y sufriendo un preocupante estancamiento que hace más difícil mejorar el estado de las arcas del gobierno. Sin duda la situación ideal a corto plazo y de una manera simplista sería que el BCE (Banco Central Europeo) pagara toda la deuda de los países PIIGS y “no tan PIIGS” (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España) y miráramos hacia adelante, pero todo volvería a ser igual en 5 años o teniendo mucha suerte, en 10.

Por ello, defiendo la hoja de ruta que están siguiendo estos países.  Ojalá que aparte de monetizar la deuda (BCE pague la fiesta) todos los países tuvieran recursos necesarios para estimular la economía, pero creo que las políticas Keynesianas tuvieron su momento, igual que el patrón Oro tuvo el suyo.

Para poner un broche esperanzador en un artículo tan poco optimista, creo que si todos los agentes económicos (Estado, Empresas y Famílias) se implican en un proceso reformista y aceptando ceder para asumir grandes pactos y reformas que no favorezcan ni a un partido en concreto, ni organización, ni nada por el estilo, y que saque a cada país del pozo en el que se están metiendo. Retomando una senda de crecimiento y desarrollo basado en el siglo XIX, innovación, tecnología puntera y sobre todo, muchísimo valor añadido para competir con las economías emergentes tan temidas por tanta gente por sus bajos costes y por las preocupantes condiciones laborales y legales en las que están inmersas.

Estamos ante un proceso único y estimulante, que si se toman las medidas adecuadas puede garantizar un muy buen periodo de desarrollo y bienestar pero, si cerramos los ojos y ponemos parches, vosotros podréis decir, Bienvenidos al Mundo Real.

0 thoughts on “Bienvenidos al Mundo Real

  1. Good! Si queremos tener salarios de ricos tendremos que hacer cosas de ricos! Espero que la crisis no dure en España lo mismo que en Japón… U_U

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *