África, un asunto incómodo

Cuando nos paramos a pensar en África, nos viene a la mente su cara más negra y profunda, las primeras instantáneas que nos vienen son muy duras y poco agradables de recordar, ya sean por sus condiciones de vida, las continuas guerras entre tribus o de muchas más desgracias que asolan al continente africano desde hace ya demasiado tiempo.

Dado mi limitado conocimiento de la historia africana, partiré de un punto de partida que todos conocemos, el llamado colonialismo. Sabemos que las naciones conquistadoras se aprovecharon del continente negro sin ningún tipo de escrúpulo ni miramiento, aunque no hay que olvidar que eran muchas veces, los mismos jefes de las tribus que sin tener más medios posibles, participaban en el tráfico de esclavos, enriqueciéndose y vendiendo a su gente por bienes materiales o de primera necesidad. Hasta aquí no he expuesto nada que no aparezcan en los libros de texto históricos.

Demos un salto a la actualidad. ¿Qué tenemos en África? Nada. Absolutamente nada. Veremos unos países (ex-conquistadores) a los que les pesa su memoria histórica e intentan dar limosnas a los estados africanos para limpiar su alma. Estos países están gobernados (en la mayoría de las veces) por cúpulas militares y dictadores que expolian a su pueblo todos los minerales y recursos naturales (muy abundantes en según que zonas como diamantes, minerales o incluso gas y petróleo) teniendo a la sociedad totalmente sumida en la hambruna permanente y en la pobreza más extrema posible de imaginar.

Y escribo este texto para recordar que ningún país, ninguna organización, ninguna ONG cambiará el porvenir de África. No se puede llevar medios del siglo XXI a unos países que viven y piensan como se hacía siglos atrás. De nada sirven donaciones a zonas en las que jamás llegarán. Creo que Occidente no está poniendo todos los medios posibles para cambiar el panorama actual, aunque dejadme que os diga que dudo del interés que puedan tener por cambiarlo.

Por lo tanto, primero deberíamos dejar de dar migas de pan a un continente que se muere de hambre. Los gobiernos de estos países, deben ser elegidos democráticamente (aquí hay muchísima faena por hacer en cuanto a aceptación de resultados y maduración económica, pero alguna vez se deberá empezar) y no hablo por los ciudadanos, hablo de las élites perpetuadas en los poderes más endiosados y eternos que se pueda encontrar en el globo terráqueo. Una vez África haga el paso más difícil, se deberá repartir toda la riqueza que generan estos países ya sea a través de sus reservas de minerales o petróleo e incluso del turismo en algunas zonas, y empezar a destinar esos beneficios en la generación de actividad económica, productiva y sólida con todo el conocimiento y ejemplos que tienen de los países Occidentales.

Todo esto no se puede hacer sin recursos, y actualmente Occidente no es precisamente un lugar donde sobren. Pero en lugar de realizar extraños objetivos como acabar con el hambre en el mundo (utópico e imposible de conseguir si no se dan medios auto-suficientes a la población), vería con muy buenos ojos un impuesto a todos los países del mundo, sin excepción.

Es utópico y muchos liberales no querrán oír ni hablar, pero la causa es suficientemente noble (y el daño hecho en el pasado mucho mayor aún) como para buscar un consenso global. Todos los países podrían destinar (cuando las arcas estatales mejoren su estado) el 1% de su gasto público, las empresas un 0.5% de sus beneficios y los ciudadanos podrían marcar (por ejemplo) la casilla de donación a países desfavorecidos en lugar de la casilla de la iglesia. La gestión podría caer en manos de la ONU o algún organismo que acepten tanto los países más capitalistas, o como los que aun hoy en día se basan en el comunismo más radical (véase Venezuela, Iran, Corea del Norte…).

Esta solución quizás no es válida a bote pronto, pero la actual (después de muchísimas décadas perdidas) tampoco. Con la actual crisis económica (europea principalmente) nos olvidamos de temas que siguen ahí pero que con el tiempo se van apagando, y no por una buena solución sino por un problema que se va consumiendo lentamente.

Occidente tiene muchísima culpa de lo que ha ocurrido y ocurre en África (fronteras africanas hechas sin ningún criterio, explotación de recursos ajenos, tráfico de esclavos…) pero aunque todo esto pese mucho, no podemos seguir tratando a estos países como los hijos tontos de la ONU, hay que intentar no entorpecer su desarrollo, pero sin llevarlos de la mano. A cambio (y es lo que veo más difícil) África deberá dejar de ser gobernada y controlada por ejércitos corruptos y tiranos. El resto de países debe poner los medios, pero África debe hacer los deberes y no sólo sus ciudadanos, sino las élites más corruptas y déspotas de sus estados.

África parece no entrar en los temas económicos de actualidad, pero (no hace faltar recordar a su población sufriendo constantemente y sin perspectiva alguna para tener un motivo de peso) no podemos permitir que la diferencia entre mundos sea tan abultada, la desigualdad debe existir para incentivar la mejoría y crear ambición para prosperar, pero poner a África en un punto de partida tan atrasado, hace que su mayor aspiración sea poder seguir malviviendo otro día más.

África debe hacerse mayor, y el resto aceptarla como tal.

0 thoughts on “África, un asunto incómodo

  1. Muy de acuerdo con proporcionar la caña de pescar y no el pescado. Me resulta difícil de imaginar tu propuesta del impuesto, no a nivel de aceptación social sino a nivel de gestión de todo el capital. Ayudas masivas como las que hubo para Haití donde la población recibió una cantidad ínfima… Realmente has tenido valor porque has abordado un tema difícil y que sinceramente hasta lo que he leído hasta hoy (que no es mucho) un tema en el que muchos economistas desisten. Si te interesa, puedes leerte la trayectoria que ha tenido y tiene Sala i Martín colaborando con áfrica.

  2. Muy bueno el artículo y la propuesta! Lo principal que hay que hacer es sacar a los gobernantes que son tiranos sin escrúpulos y que simplemente ven sus ombligos sin tener ninguna conciencia por el sufrimiento que están causando en su población. Els problema de que de los recursos que se envían llega poco es real y de que está mal pensado el sistema de “dar el pescado” es cierto pero lo primero es lo primero y la necesidad primaria es que la gente no se muera de hambre.
    Espero artículos sobre situaciones así porque llama a la reflexión y hay que hacer algo!

  3. No creo que la democracia ayudase mucho… De hecho hay estudios sobre dictadores “buenos” y “malos” y la pena es que en África hay muchos de los malos… Igualmente tampoco podemos hacer nada para dársela a alguien que no la quiere o no le importa :\ Lo importante en mi opinión es la inversión extranjera al estilo china y cuando ellos quieran tener democracia no te preocupes que la conseguirán. De hecho en algunos países africanos hay democracias pero ampliamente corruptas…

  4. Saludos. Es la primera vez que comento en este blog, y me gustaría anotar que ha sido un artículo muy interesante. No obstante, me gustaría aclarar que en mi país Venezuela no existe en lo más mínimo un verdadero socialismo real (que suele ser siempre confundido con el comunismo) como lo hay aún en Cuba o Corea del Norte, si no meramente un feroz capitalismo de Estado donde éste es el principal actor de nuestra maltrecha economía lesionando a la propiedad privada. No obstante, y pese a los intentos del actual gobierno por desmotivar a la incentiva privada, ésta sigue legalmente intacta en Venezuela, y aún existen varios empresarios poderosos en el país (aunque la mayoría suelen ser afectos al gobierno “socialista”), así que no creo que le lleguemos ni a la suela de los zapatos a Corea del Norte o Cuba.

    Por otro lado, debo señalar que Irán no es en lo más mínimo un país con tendencias socialistas, si no más bien un país conservador y teocrático (ya que ser anti-USA no es igual a ser comunista).

    1. Ante todo, muy pero que muy agradecido por dedicarnos un poco de tu tiempo en leernos y en aportarnos información muy valiosa.

      Tienes toda la razón, he sido poco preciso en apuntar las diferentes ideologías de cada país, sólo pretendía hacer entender que no sólo los países capitalistas debían ser los implicados, sino todos ya que ha sido y es un problema global que requiere soluciones globales.

      Le agradezco su aportación y espero que les sirvan a los futuros lectores de esta entrada.

      Salutaciones.

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